Aranda cita a pacientes de Dermatología y Oftalmología para dentro de más de un año

A pesar de los buenos resultados de la última convocatoria para acceder a plazas de médico en propiedad, el sistema de citas del Hospital de los Santos Reyes todavía no se beneficia de la llegada de nuevos facultativos. Los pacientes de algunas especialidades, como Dermatología y Oftalmología, están recibiendo sus citas médicas con unos plazos que, en ocasiones, sobrepasan con creces el año.

Esta dilación a la hora de acudir a una primera consulta levanta las quejas airadas de los pacientes. «He sentido vergüenza al recibir la carta», reconoce un ribereño enarbolando una cita de Dermatología en la que le emplazan a que acuda a la consulta el 31 de diciembre de 2023.  

Otras especialidades que también sufren retrasos similares son Traumatología, en la que algunos pacientes esperan entre seis y ocho meses para sentarse delante de médico, u Oftalmología, donde la falta de especialistas de meses atrás ha provocado un baile de fechas destacable. «Ya no me asusto, es el pan nuestro de cada día, antes de ir a una cita me pueden cambiar la fecha hasta cuatro veces, ahora ya ni sé cuándo me toca», se queja un paciente habitual de este servicio, que todavía espera poder acudir a su revisión anual, aunque ya han pasado 15 meses desde la última consulta. 

Otra de las especialidades que acarrea atrasos es Otorrinolaringología, donde de las dos plazas sólo hay una cubierta en interinidad y cuenta con el refuerzo de una doctora que se desplaza a Aranda dos veces por semana desde Madrid. Con este panorama, esta consulta acumula una lista de espera de 400 personas. Una situación que obliga a derivar multitud de urgencias al HUBU. «Yo he ido al Santos Reyes por una espina que tengo clavada y, como no hay otorrino hoy, me han mandado aquí», explica una paciente en la sala de espera de Urgencias en Burgos.

El problema en este servicio en el hospital comarcal no es de ahora, relata esta paciente que le ha comentado la especialista que le atendió en el HUBU. «Dicen que llevan así años y que no saben lo que pasa con los otorrinos en Aranda, pero para estas cosas menores tenemos que venir hasta aquí», lamenta esta vecina (…).

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Fuente original: www.diariodeburgos.es