Burgos y Palencia exigen «puentes seguros» en el Canal de Castilla



2022-08-12 04:30:59

Las medidas de seguridad en carretera brillan por su ausencia a ambos lados del Canal de Castilla, tanto en la provincia de Burgos como en la de Palencia. Tan solo el vial de la esclusa de Naveros, escenario del trágico accidente con seis fallecidos del que ahora se cumplen 10 años, se señalizó como es debido. Y por clamor popular, que conste.

Entretanto, circular por la zona continúa siendo una actividad de riesgo, sobre todo por la noche. Tal es el hartazgo de los vecinos que, una década después de aquel luctuoso 11 de agosto de 2012, han decidido volver a movilizarse. Lo harán el domingo, a partir de las 12:30 horas, en la plaza de Zarzosa de Riopisuerga, residencia veraniega de las víctimas mortales en la fatídica esclusa número 13.

El enclave tiene mucho de simbólico porque nadie olvida una desgracia que pudo evitarse. Sin embargo, la convocatoria se extiende por ambas provincias para exigir «puentes nuevos y seguros en el Canal de Castilla».

«Han pasado 10 años desde el accidente y nada ha cambiado», lamenta el alcalde pedáneo de Hinojal de Riopisuerga, Raúl Hernández, dispuesto a secundar una concentración indiscutiblemente necesaria para visibilizar, una vez más, «tamaña desidia ante unos puntos negros de este calibre». Al mismo tiempo, recuerda que «en la esclusa de Naveros ya van 14 fallecidos en un intervalo histórico corto».

La petición se resume en «puentes nuevos sin curvas cerradas hacia un abismo mortal» y un «trazado alternativo para la maquinaria agrícola y los coches». No es mucho pedir, ni siquiera en términos económicos.

Porque de nada sirve el parche de Naveros si en Zarzosa y el resto de poblaciones a orillas del Canal se mantiene la «problemática original». Además, Hernández remarca que el tránsito habitual de tractores por vías tan estrechas propicia que en numerosas ocasiones los elementos protectores acaben en el fondo del río.

Tampoco pasan por alto los convocantes de la concentración el hecho de que las medidas de seguridad implantadas en Naveros hayan ido disminuyendo su eficacia. Es lo que tiene el paso del tiempo. Las señales lumínicas pierden refracción y no se reponen.

Muy a su pesar, el alcalde de Hinojal teme que «nada vaya a cambiar, como mucho el nombre de las futuras víctimas de este abandono». Asimismo, advierte del peligro que encierran muchas curvas, de 90 grados como «esquinas». Y es que «el que no las ve, va directo al agua».
Puede que no haya esclusa en el término de Hinojal, pero sí dolor compartido por los fallecimientos a ambos lados del Canal. Por eso Hernández y muchos de sus vecinos acudirán este domingo a Zarzosa, al igual que otros residentes de un territorio que seguirá alzando la voz para que las administraciones se pongan manos a la obra cuanto antes. 



Enlace articulo original