Caleruega pierde el proyecto de la residencia Cohousing

Iba a ser el mayor proyecto en España de Cohousing en régimen de cooperativa, una pionera residencia de mayores que pretendía revolucionar el sector asistencial con un servicio de atención libre y personalizado; sin embargo el proyecto no verá la luz, al menos en Caleruega.

Según explica el gerente de la empresa promotora, Acrópolis Asesores, Antonio Cortés, al final los vendedores del hotel Prado de las Merinas, donde se iba a asentar la residencia, “no han querido vender”. “Lo teníamos todo ya: los inversores, el proyecto, que tuvimos que modificar en dos ocasiones…; había ya gente interesada en comprar, pero no ha habido opción”, lamenta consciente del quebranto que esta ruptura ha supuesto “en horas y en dinero”.

Él lo tiene claro: ellos han perdido la oportunidad del negocio, pero Caleruega y la comarca de la Ribera podían haber protagonizado un precedente positivo y un impulso económico. “Este proyecto iba a dinamizar toda la zona”, lamenta al recordar que su puesta en marcha implicaba la creación de diez puestos de trabajo.

Descartado el municipio de Caleruega, la empresa no renuncia a buscar una nueva ubicación “porque la zona nos gusta”. “Nos han ofrecido unas parcelas en Belorado pero estamos analizando las opciones porque está pegando a un río y tenemos que tener claro que no haya peligro de que sea inundable”, subraya sin olvidar otros proyectos paralelos que la empresa está desarrollando en Guadarrama, Hoyo de Manzanares y Galapagar.

Versiones opuestas

La versión de la parte vendedora cambia por completo. Según explica la propietaria a este periódico, era un proyecto “muy bonito” pero “el dinero nunca llegó” y no estaba tan avanzado como decía la empresa inmobiliaria. Por eso dieron por finiquitada la exclusividad que habían acordado e iniciaron una nueva etapa, alquilando el hotel restaurante, que sigue abierto con una carta tradicional en la que destaca el lechazo asado y la opción de llevarse la comida a domicilio.

Concepto

Inspirado en los países nórdicos y con una inversión de 6 millones de euros, el proyecto Cohousing prometía revolucionar el concepto de las residencias de mayores en España. Buscaba así dar respuesta a uno de los desafíos de la sociedad actual: la soledad de las personas mayores, con una cobertura asistencial personalizada y basada en la libertad.

La teoría llevada a la práctica se traduciría en una residencia abierta con 21 estudios y 30 apartamentos de diferentes tamaños y precios. Sobre el papel, había estudios desde los 23 metros cuadrados a los 90.

En todos estaría garantizada tanto la accesibilidad como la asistencia médica (con médico, enfermería, servicio de traslado 24 horas al centro sanitario u hospital más cercano, fisioterapia y podología); la manutención; el servicio de plancha y limpieza, y de peluquería. En los 1.500 metros cuadrados de zonas comunes contarían además con salas de pintura, salón de taichí y baile, gimnasio, biblioteca, sala de cine, sauna y spa, pista de pádel y un huerto.

Los precios de los apartamentos iban desde los 54.210 euros de los estudios a los 238.300 de los áticos más grandes, pero había posibilidad de subvencionar hasta 42.900 euros. A eso los inquilinos debían sumar una cuota mensual y un gasto de 12 euros diarios por la comida.

Los planes se extendían al restaurante que se iba a convertir en un espacio abierto a residentes, vecinos y turistas.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com