Covaleda despidió a su vecina más longeva a los 106 años

A tan sólo unas semanas de poder haber cumplido los 107 años, Teodora Rubio Romero nos ha dejado esta semana falleciendo a los 106 años y siendo, muy probablemente, la mujer más longeva de la comarca de Pinares. Un título que ha llevado siempre con orgullo, con el humor que le caracterizaba y con una salud envidiable para su edad y, por supuesto, rodeada siempre del cariño de toda su familia que esta semana la despedía en la localidad de Covaleda, su pueblo natal.

Teodora ha alcanzado esta increíble edad con buen estado de salud, con su cabeza en perfecto estado, siempre arropada por su familia y atendida en la residencia de mayores de Vinuesa, donde ha residido en estos últimos años de vida.

Teodora Rubio Romero nació en el año 1916, hija de Alfonso y Segunda; tuvo tres hijos: Vicente, Alfonso y Luis, seis nietos y cinco bisnietos.

Toda su vida la dedicó a trabajar, tanto al cuidado de su familia y el hogar, como también al trabajo atendiendo el ganado. Una labor que le hizo recorrer todo el monte covaledense y conocerlo bastante bien.

Teodora Rubio aseguraba que el secreto para vivir tanto se encontraba en la combinación de cuidar la mente, el cuerpo y, por supuesto, el estómago. Así lo confesaba cuando cumplió el siglo de vida, momento en el que fue homenajeada por la Diputación de Soria y entrevistada en ese momento en su casa de Covaleda. “Para llegar a esta edad hay que leer, andar mucho y comer de todo. Y si a eso le añades el aire puro del Urbión que tenemos aquí en Covaleda, mejor que mejor”, manifestaba entonces.

Lo que no sabía en ese 100 cumpleaños es que el destino le tendría todavía ese regalo en forma de casi siete años más de vida. 

Sus familiares la han descritos siempre como una persona “amable, educada y alegre. El humor sobre todo es algo que la ha caracterizado en su vida, además de haber sido siempre una apasionada de la lectura, del concurso de la tela Saber y Ganar y de la música, sobre todo de los pasodobles”.

Es popularmente conocido en su pueblo el dicho que su padre dijo al nacer Teodora y que le escribió pasando a la historia local: “un 14 de octubre nació una niña muy bonita y en la pila bautismal le pusieron Teodorita”, recitaba. Desde estas líneas nuestro abrazo a la familia y al pueblo de Covaleda.

Fuente original: www.tuvozenpinares.com