El Castillo, la Pirámide y mucho por explorar

Fiel reflejo de la España despoblada y hermosa, fría en invierno y acogedora durante todo el año. Así es Virtus y su entorno, pedanía de raigambre romana enclavada en el sorprendente a la par que desconocido Valle de Valdebezana. Poca población y arduas labores en el campo, donde la agricultura y la ganadería resisten con firmeza gracias al esfuerzo y pasión de quienes conocen cada palmo de terreno. Y mientras tanto el horizonte, de norte a sur y de este a oeste, muestra a la madre naturaleza en constante estado de gracia.

Virtus debería ser parada obligatoria cuando alguien se deja caer por esta histórica zona de la comarca burgalesa de Las Merindades. Principalmente por su patrimonio, indudable reclamo turístico para el municipio en su conjunto gracias, en primer lugar, al Castillo situado en el extremo suroeste de la localidad.

Esta insigne fortaleza, levantada entre finales del siglo XIV y principios del XV, fue en su día propiedad de la familia Porras. Declarada Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta de Castilla y León, experimentó diversas mejoras y añadiduras, como la barbacana y la parte superior de la torre, que se construyeron durante la primera mitad del siglo XVI. Desgraciadamente, a punto estuvo de sufrir un total estado de ruina tras sufrir un cañonazo durante la Guerra Civil.

Fue precisamente a raíz del golpe de Estado cuando, en 1937, Francisco Franco mandó construir un mausoleo, a tiro de piedra de Virtus, en honor al régimen fascista de Benito Mussolini en agradecimiento por la ayuda prestada durante la batalla de Santander. La famosa Pirámide de los Italianos, que tantos titulares ha copado en los últimos tiempos, acogió hasta el año 75 a los soldados de aquel país que lucharon contra el bando republicano. Sea como fuere, la Junta no ha cejado en su empeño de impulsar la declaración BIC de un elemento patrimonial que, al margen de ideologías, llama poderosamente la atención.

Pirámide de los Italianos.ÍÑIGO BASAGUREN-DUARTE

Con este patrimonio y un amplio escenario natural por explorar, lo suyo es tomárselo con calma y disfrutar de lo que Virtus -y Valdebezana en su conjunto- ofrece al visitante. Para ello, nada mejor que hacer noche y relajarse en el Balneario de Corconte, impresionante casa de campo a cinco minutos de Cabañas de Virtus. Bañera de hidromasaje, sauna, tratamientos de belleza… Paraíso terrenal en la España despoblada.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com