El tiempo de espera para operarse en Miranda baja un 26% en una década

Centenares de personas aún necesitan recibir una intervención quirúrgica en el Hospital Santiago Apóstol. Sin embargo, a lo largo de la última década la situación ha mejorado, según apuntan los datos  de la Junta de Castilla y León. Tanto es así que, al comparar el número de días que debía esperar un ciudadano de media durante el año 2013 y en el curso actual, se observa una caída de más del 26%. Por aquel entonces, el tiempo medio de demora en las operaciones ascendía a las 101 jornadas, mientras que en los primeros nueve meses de 2022 se ha quedado en 74.

Además, la mejoría en la estadística también ha afectado al número de pacientes que están esperando su turno para recibir una operación. En este campo la disminución de las cifras resulta todavía más notable, puesto que la caída roza el 34%.De forma concreta, mientras que las listas de espera del año 2013 acumulaban de media un total de 953 individuos, a lo largo de 2022 el dato se ha quedado en unas 630 personas.

Eso sí, dichas cifras hacen referencia a la media total de lo que ya se ha consumido de este curso. En este sentido, los datos más recientes solo corresponden al tercer trimestre, entre julio y septiembre, y resultan un tanto más desfavorables. De hecho, según figura en el portal digital de Sacyl, hay casi 750 pacientes en la lista de espera y el tiempo medio que deben aguardar para que se realice su intervención quirúrgica supera los 90 días.

El incremento total en los tiempos y en la acumulación de pacientes durante el último trimestre registrado viene dado porque las especialidades con mayor demanda, como oftalmología, cirugía general y digestivo y traumatología, también han sufrido un notable repunte. Precisamente, este último departamento se alza normalmente como el que mayor número de pacientes tenía en espera y el que más días de retraso acumula.

En cualquier caso, pese a la ralentización puntual de los procesos en el último periodo publicado, lo cierto es que la tendencia de la última década parece positiva. En 2013 hubo un crecimiento, tanto de personas en espera como de los tiempos que debían permanecer en esa situación, pero desde ese instante las estadísticas medias de cada año no pararon de bajar. Al menos, así ocurrió hasta el año 2018 en lo que a número de pacientes se refiere y hasta 2017 en lo relativo a tiempo.

No obstante, llegado el 2019 las cifras comenzaron a variar, con ciertos picos, pero sin retomar los valores tan elevados que habían tenido en el comienzo de la última década. Solamente la pandemia provocó que, por ejemplo, el tiempo media de espera durante 2020 llegara a los 96,5 días para las operaciones en el Santiago Apóstol.

Precisamente, a lo largo de ese ejercicio se dio el valor más grande en cuanto a retraso en las intervenciones quirúrgicas. En el segundo trimestre de 2020 la sanidad atravesó un momento crítico y en Miranda las operaciones se demoraron, de media entre todas las especialidades, hasta superar los 123 días. Ahora bien, el rango máximo de ciudadanos aguardando una intervención de este tipo, curiosamente, no se registró en esas fechas, sino que ocurrió mucho antes. 

Corría el año 2013, entre enero y marzo concretamente, cuando había casi 1.050 individuos que componían la lista de espera conjunta en el hospital de la ciudad del Ebro. En ese mismo curso, además, Traumatología tocó techo en cuanto al número de personas que necesitaban estas intervenciones, dado que alcanzó las 454, algo jamás visto durante los años posteriores.



Fuente original: www.diariodeburgos.es