La Junta estudiará la viabilidad de reabrir Garoña

La Junta de Castilla y León licitará un estudio para comprobar la viabilidad de reabrir Santa María de Garoña como una central nuclear de última generación. Así lo señaló hoy el vicepresidente del Gobierno autonómico, Juan García-Gallardo, durante una visita institucional a las instalaciones.

García-Gallardo aseguró que, «con voluntad política», la central nuclear de Santa María de Garoña podría abrirse «como tarde, en 2030», tras defender que lo idóneo para su grupo parlamentario sería instalar un nuevo reactor en esa misma ubicación, puesto que se podría reaprovechar parte de las instalaciones, así como el cableado de alta tensión ya instalado, lo que supondría un ahorro y una reducción de los plazos de ejecución de la obra civil.

A su vez señaló que, «según los expertos», con los que vienen trabajando en las últimas semanas, y «siguiendo un criterio muy conservador», precisó, «como tarde, en el año 2030 podremos tener dos nuevos reactores SMR (Small Modular Reactor, la tendencia actual) en esta península pequeñita junto al río Ebro en Santa María de Garoña».

En este sentido, el vicepresidente de la Junta manifestó que la central nuclear de Garoña es «una central nuclear que durante muchos años proporcionó energía limpia abundante y barata a toda España» y que «tuvo un empleo directo e indirecto importantísimo en el Valle de Tobalina».

Sin embargo, reconoció que «nos enfrentamos en los próximos meses a unos tiempos dificilísimos en los que el precio la luz está disparado y que muchas familias y muchas empresas va a tener dificultades para mantener su vida, en el caso de las familias, y su actividad empresarial, en el caso de las industrias».

Sin embargo, García-Gallardo apuntó que «también es cierto que tenemos que pensar no en los siguientes meses, no en las siguientes semanas, sino en las próximas generaciones» y aseguró que «lo que es completamente insostenible es que Castilla y León y toda España siga dependiendo energéticamente del exterior, más si cabe, teniendo fuentes de energía locales, como esta central nuclear, y teniendo recursos naturales y mineros como los que tenemos en Castilla y León».

Según entiende Vox, la reapertura de la central puede resultar viable, algo que ya se está viendo en Suiza, donde el 1 de julio de este mismo año, la Inspección Federal de Seguridad Nuclear del país ha autorizado el reinicio del reactor Beznau 1, el más antiguo del país, que data de 1969 (dos años más que Garoña); en Alemania se está estudiando actualmente prorrogar la vida de las tres centrales nucleares que tienen activas; en Bélgica el 22 de julio se anunció un acuerdo para prorrogar la vida útil de dos centrales nucleares y, por último, Japón acaba de anunciar la reapertura de nueve reactores nucleares. «Vamos a fijarnos en seguir el ejemplo de todos los países que están haciendo bien en esta materia y creemos que hasta ahora en España la política energética ha sido un error», exclamó.

«Lo que no podemos decir a los españoles es que su soberanía energética va a depender únicamente del viento y el sol porque sabemos que no asegura el abastecimiento energético», dijo, al tiempo que defendió que «tenemos que tener fuentes de energía que sean estables y seguras, como por ejemplo es la energía nuclear».

Asimismo, García-Gallardo señaló que «apostando por estos primeros reactores que abrirían la brecha, que serían el ejemplo para todos los demás, se pueden abrir en el resto del territorio español, conseguiríamos resolver a largo plazo la nefasta política energética seguida por el Partido Socialista y, en algunas ocasiones, secundada por el Partido Popular».

Además, se refirió a que «hay múltiples inversores privados que están invirtiendo por todo el mundo» y que «el mercado energético español es tremendamente apetitoso para esas empresas que están deseando que haya una Administración que favorezca este tipo de inversiones». Al mismo tiempo reconoció tener «pocas esperanzas de que este Gobierno, que nos está llevando al suicidio energético, que está condenando a las empresas energéticas a la ruina, vaya a hacer algo al respecto». «Pero también es cierto que parece que cada vez más cerca habrá una alternativa y un Gobierno central que tenga la sensibilidad suficiente para apreciar que este es el gran problema de los próximos años», apostilló.

En cuanto a la posición de Nuclenor, García-Gallardo desveló que la actual dirección dice que «no ve viable reabrir la central en su estado actual de abandono, de corrosión» y que «habría que cambiar múltiples elementos de tecnología, industriales, de la infraestructura instalada», pero también dicen, matizó, que «es una pena con toda la infraestructura que hay, se desaprovechara este emplazamiento para construir una central nuclear de última generación, que es lo que Vox pretende».

Además, aunque reconoció que la empresa de reabrir Garoña no es «ni inmediata ni fácil», sí ha destacado que ha llegado el momento de hacer política pensando en las siguientes generaciones. «Es insostenible que Castilla y León y España sigan dependiendo energéticamente del exterior, más si cabe teniendo la opción de explotar los recursos energéticos con los que contamos, como las centrales nucleares, que nos aportan una energía limpia, abundante y barata, o las térmicas de carbón», ha remarcado.

Por último, criticó duramente la aplicación del impuesto sobre la gestión de los residuos que «estranguló económicamente» a centrales como las de Santa María de Garoña. «Nosotros vamos a hacer nuestra parte, que es la parte administrativa, el estudio de viabilidad, y luego el Consejo de Seguridad Nuclear y el Ministerio dependiente del Gobierno central tendrá que decidir si la abre», apuntó.



Fuente original: www.diariodeburgos.es