Las cuatro grandes obras de Aranda avanzan entre parones e irremediables modificados presupuestarios

El puente Bigar, los Jardines de Don Diego, la Glorieta Rosales y ahora también la piscina cubierta. Las cuatro grandes obras que dejó en herencia el anterior equipo de gobierno de Raquel González avanzan de forma desigual y con un denominador común: todas van a necesitar un presupuesto mayor.

Según explica a este periódico el nuevo alcalde, Antonio Linaje, la empresa que está realizando las obras de la piscina municipal cubierta también ha solicitado un modificado al alza del presupuesto que puede suponer una subida de otros 500.000 euros.

Y es que, aunque antiguamente el rebosadero de la piscina estaba en la pared del vaso, hace años la legislación cambió obligando a situar el rebosadero por encima. La solución en su día fue colocar unas placas de acero inoxidable en la pared, de tal forma que llegase por ahí el agua primero y después al rebosadero. El problema ha surgido, asegura Linaje, con la falta de mantenimiento. “Las placas se han oxidado y se ha ido erosionando por dentro”, detalla sorprendido porque aunque había sospechas de fugas no se vació el vaso. “Se cuantificó de forma estimada y ahora cuando la empresa ha empezado a picar lo ha visto”.

Sobre la mesa hay dos soluciones: sustituir las placas de acero, como se hizo hace años, o picar. “No vamos a arriesgarnos porque igual ponemos las placas y dentro de 5 años volvemos a tener filtraciones. Vamos a picar y hacer las cosas bien”, afirma mientras deja claro que el trabajo extra supone más dinero, pero no un aumento de plazo.

Puente Bigar

La preocupación se extiende al puente Bigar, cuya obra se ha tenido que paralizar porque hay un problema grave de estructura. “Estamos a la espera de conocer el alcance y la valoración, esperamos que el informe llegue en cuestión de días”, sostiene molesto porque “es algo que se sabía”. “El club Espeleoduero lo lleva diciendo muchos años. El otro día recorrí ese tramo de río con ellos y es que no hace falta ser ingeniero para ver que el puente no está bien”.

El problema, detalla, es estructural. “Si pasa un coche o dos no pasa nada, pero si hay atascos y coinciden varios camiones de reparto puede haber problemas”, señala.

“Ni se construyó bien ni se ha mantenido”

Tras escuchar a los expertos, él lo tiene claro: el puente está en esta situación porque en su día “no se construyó bien” y “tampoco se ha mantenido”. “Ahora habrá que ver cuánto cuesta y cuánto tiempo debe estar cerrado al tráfico rodado”, señala al recordar que el tránsito de peatones sigue abierto porque para ellos no hay peligro.

El problema tiene el epicentro en una viga-contrapeso rota que está conectada al tablero, en el estribo Norte. Según el informe preliminar que presentó la empresa BlasGón, tiene además escasa conexión al tablero. “Dada la función de dicha viga para la estabilidad general del conjunto del puente es necesaria su reparación”, advertía la empresa en el documento.

Por otro lado, se descubrió en el mismo estribo norte, una cabeza de cables de postensado que presenta indicios de corrosión, y la junta de dilatación del estribo sur se encuentra situada en lugar inapropiado y debe desplazarse. “Ese es posiblemente el origen de las fisuras en el pavimento actual en esa zona”, señala el informe.

El nuevo análisis con el que la empresa argumentará la propuesta del modificado valorará además el estado de las canalizaciones de telecomunicaciones, que “llevan un cableado de extrema importancia”. Según concretan, en la acera de aguas abajo, se han encontrado un total de 8 canalizaciones: 2 de alumbrado y 6 de telecomunicaciones, cuando en la previsión inicial figuraban únicamente canalizaciones de alumbrado. “Ante esta situación se ha propuesto un modificado del contrato con el fin de obtener más información de la tipología, posibles corrosiones y funcionamiento real del puente”, señala la empresa.

Obra de los Jardines de Don DiegoLoreto Velázquez

Jardines de Don Diego

La segunda gran obra del momento se encuentra a apenas unos metros de distancia, en los Jardines de Don Diego, donde aunque la obra continúa, y “se está trabajando conforme a los plazos previstos”, se está tramitando también una modificación al alza del contrato, ya que a petición de Patrimonio hay que realizar un estudio del subsuelo para conocer el estado actual de las bodegas y zarceras. Además el nuevo modificado plantea cambios en el saneamiento y en la reubicación de ciertos elementos que afectarían al arbolado. También apuesta por otorgar una mayor zona peatonal. “Se valorará si técnica y jurídicamente es viable llevarlo a efecto”, acordó la última comisión de Urbanismo del Ayuntamiento.

Glorieta Rosales

Por último, respecto a las obras de la Glorieta Rosales, que también se tuvieron que paralizar a la espera de aprobar un modificado, ya se han retomado. Eso sí con 50.237 euros más de presupuesto. El aumento responde a causas sobrevenidas como problemas con la red de riego, alcorques de árboles que no podían quedar enrasados con el pavimento por las raíces; el mal estado de la canalización y la imposibilidad de despegar de la solera de hormigón el mortero de agarre de la baldosa.

Aunque en las catas iniciales se eliminó sin problema, y se contaba también con la experiencia de la intervención en otras calles como San Francisco, Barrionuevo o Las Francesas, a la hora de despegar el mortero de agarre de la solera de hormigón era inviable porque con el sistema previsto el nivel de pavimento sobresaldría 5 cm sobre el nivel del bordillo previsto. Al final se optó por la opción más económica: cambiar el pavimento proyectado por otro de menor espesor hasta un máximo de 3 cm.

Además el nuevo modificado hará frente a otros imprevistos como la sustitución de una tubería de abastecimiento y el necesario cambio del pavimento de la pista deportiva, ya que con la mezcla bituminosa en caliente que se había planteado en un inicio, no había pendiente suficiente y se corría el riesgo de que la lluvia generase charcos. Al final se ha optado por cambiar el pavimento previsto y ejecutarlo con solera de hormigón. Una vez aprobado el nuevo presupuesto, la empresa Arpape deberá finalizar la obra antes del día 9 de octubre.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com