“Los aficionados del Real Madrid van a alucinar con Aranda”

Quedan 16 días para enfrentarse con su querido equipo de la Arandina al siempre poderoso Real Madrid y hay nervios, pero también ganas, ilusión y conciencia de un día histórico que salvará el club a nivel económico y que para la ciudad de Aranda de Duero supondrá una oportunidad única de promocionarse. “Aranda es ya muy conocida por muchos madrileños, pero es una ciudad que merece la pena el viaje, porque tiene mucho que ofrecer empezando por el lechazo asado en horno de leña y el vino, con todo el entramado de bodegas subterráneas del centro. Todo el que viene alucina”, anima Zazu, el capitán de la Arandina.

Su nombre real es Carlos Alonso López. El apodo le viene por el pueblo ribereño de Zazuar, donde vivió hasta los 10 años de edad. “Es un pueblo precioso”, asegura con la mirada puesta en la pradera por la que asoman las bodegas subterráneas. “Lo llaman el Hobbiton de Burgos”.

Él empezó jugando al fútbol cuando era pequeño en la entonces Gimnástica Arandina, hoy desaparecida. A los 17 años se fue a León a jugar con el equipo de Puentecastro en la categoría de división de honor. “Allí estuve los dos últimos años de Juveniles. Luego me fui al Burgos, donde jugué un año en Segunda B. Ese año jugamos en Copa del Rey con un equipo también de Primera, el Getafe. Fue la última vez que ha jugado Burgos con un equipo de Primera”.

Tras la experiencia se trasladó a Palencia donde estuvo un año. Luego se quedó sin equipo y volvió a casa, a Aranda, donde empezó a trabajar en una bodega como mozo de almacén. “Hacía de todo, desde embotellar o ayudar en la elaboración a cortar el jardín”, recuerda este jugador de 35 años.

Ya en la capital ribereña, la Arandina le dio la oportunidad esperada. “Ese año ascendimos a Segunda B y nos mantuvimos el siguiente”, explica con tristeza porque a la hora de renovar el tercer año, él encontró trabajo en la fábrica Michelin.En el club me dijeron que escogiese entre el trabajo o el fútbol y entonces decidí irme al Almazán, donde ya había estado jugando un tiempo y seguí trabajando en Michelin porque como va por turnos no era tan complicado allí porque entrenaban menos”.

Zazu es un apasionado de los animalesPaco Santamaría

La llamada definitiva llegó un año después, cuando la Arandina estaba en Tercera División. “La Arandina ficho al entrenador del Almazán y vine aquí donde llevo 7 años y 5 como primer capitán”.

Hoy la situación es mucho más esperanzadora y aunque en liga está siendo un año para olvidar “en el que no está saliendo nada de lo que queremos y vamos los últimos”, en Copa del Rey están viviendo el lado más dulce de la moneda. “Es un oasis y estamos todos súper ilusionados”.

Los jugadores agradecen el calor de una ciudad que se está volcando en el que ya es el partido de la historia. “La gente nos anima por la calle, nos preguntan por las entradas… la verdad es que es como un sueño”.

La imaginación no alcanza. “Me lo imagino como cuando jugamos el otro día la eliminatoria contra el Cádiz pero no va a ser ni parecido. Solo con ver cómo están organizando el Ayuntamiento y el club todo el estadio, con creo que 12.000 entradas, esto va a ser espectacular. La dimensión del Madrid es definitivamente otra liga”.

Nadie en el club ni en el vestuario se plantea otra ciudad para disputar el partido. “Burgos y Valladolid son ciudades donde lo pueden conseguir más fácil pero aquí volver a jugar contra el Real Madrid será muy complicado. Hay que aprovechar esta oportunidad que es única para nosotros a nivel profesional, pero también como arandino quiero que sea en Aranda, para que sea un regalo a toda la gente que conozco”, afirma sin olvidar a ese grupo de aficionados fieles que cada fin de semana retan al frio para animarles. “Este premio es sobre todo para ellos”.

A nivel económico, Zazu confía en que este evento ayude de una vez por todas a sanear unas cuentas del club que desde la pandemia no remontan. “Con el Cádiz ya llegó un plus pero el Real Madrid es como que te toque la lotería. Ojalá esto sirva para lograr una tranquilidad económica a medio y largo plazo”.

Entre las 12.000 personas que seguro llenan el estadio Juan Carlos Higuero, estarán todos los amigos de Zazu, así como los primos, los tíos zamoranos, los de Valencia… También sus padres, Mari Carmen y Carlos. “Ellos vienen siempre, mi padre es muy futbolero y muy madridista por lo que está casi más feliz que yo, pero mi madre siempre dice que ella viene a ver a su hijo”, ríe. Según explica, en el partido contra el Cádiz, su padre tuvo un sueño. “El mismo día del partido me dijo: he soñado que ganabais 2-1 y acertó. A ver si vuelve a soñar antes del Real Madrid”.

Pero, ¿qué jugadores no le gustaría que faltasen del Real Madrid? En capitán no duda: Kross y Modric. “Me encantaría tenerlos frente a frente, sería chulísimo”. “Este partido es muy importante para todos pero también está ayudando a poner en valor la categoría de fútbol semi-profesional, porque aquí trabajamos duro. Unos cuantos trabajamos al margen en empresas pero todos entrenamos 5 días a la semana más luego el partido y hay semanas que no libramos ni un día. La dedicación es exclusiva y nos cuidamos un montón para estar bien de forma”.

Si algo destaca Zazu es la integridad del vestuario. “En mi carrera he tenido mucha suerte pero Aranda supera toda expectativa. De eso se ha encargado muy bien el míster, aquí no entra nadie que sea tóxico”, concluye este apasionado del fútbol, la naturaleza y los animales.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com