Por una familia unida en Burgos

Amparo Seco Calderón reparte sus horas de trabajo como asistente personal entre Melgar y Padilla de Arriba, sin que le falte trabajo tampoco en los pisos tutelados que la Fundación Conde Fernán Armentález tiene en la villa melgarense. Pero es la atención personal la que más satisfacciones le reportan porque trabaja con dos personas que, pese a su discapacidad intelectual, son para ella una fuente de sabiduría, superación y aprendizaje, a quienes además, se acaba cogiendo mucho cariño. 

La Fundación no dudó hace meses en sumar a sus muchos proyectos con personas con discapacidad y mayores de la comarca otro más para lograr esa plena inclusión. En este caso se trata del programa de la Junta de Castilla y León denominado ‘Apoyo a personas mayores con hijos con discapacidad intelectual en proceso de envejecimiento’. Para poner en marcha esta iniciativa, desde la entidad se realizaron un par de cursos en asistencia personal. Una de las personas que se formó es Amparo Seco, ese ángel de la guarda que ahora vela, cuida, atiende y mima a otras dos mujeres, Ana María García Sáez y Consuelo Castillo Castillo.

La atención no solo se centra en ellas, sino en el ámbito familiar, es decir, en quienes comparten el hogar en el que viven, porque el objetivo prioritario de este programa que es que esas personas puedan seguir residiendo en sus hogares facilitándolas los apoyos que necesitan y quieran para poder llevar una vida autónoma. 

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Fuente original: www.diariodeburgos.es