Un Belén sube al Pico Mencilla y otro baja al Pozo Azul el domingo 17

De las altas cumbres a los pozos más hondos. El Nacimiento está presente en Burgos en los puntos más recónditos e inaccesibles, donde la naturaleza muestra su infinita maravilla y el hombre se regodea en la Creación. Un Belén montañero y otro submarinista representan los extremos entre los que miles de burgaleses cada Navidad colocan sus Nacimientos.

La colocación de aquel que se instala a mayor altitud corresponde a los miembros del Club Deportivo Montañeros Burgaleses que lo transportan hasta los 1.931 metros de la cumbre del Pico Mencilla, que si bien no es el más alto de la provincia sí se trata de uno de los más simbólicos de la Sierra de la Demanda junto con el San Millán -el techo de Burgos con 2.131 metros de altitud- y el Trigaza.

Cada año desde 1950, el Club Deportivo Montañeros Burgaleses instala un nacimiento en su cumbre el domingo anterior a Navidad en un ascenso en el que participan cientos de personas de todas las edades partiendo desde Pineda de la Sierra.

Este año la cita cae el 17 de diciembre y aunque la dificultad de la ruta está calificada como media-baja, la climatología prevista no es favorable por lo que con la presencia de nieve y hielo se recomienda el uso de material invernal (crampones y piolet). También se recuerda que es necesaria una condición física mínima y saber moverse por terrenos irregulares.

Se trata de una tradición arraigada en la Sierra de la Demanda ya que son varios los pueblos de las tres vertientes, burgalesa, soriana y riojana, los que elevan belenes a sus más altas cumbres. Uno de los más populares y multitudinarios es el Belén del Pico de Urbión que se coloca desde Duruelo de la Sierra, en Soria.

El Belén de las profundidades

Y de las cumbres al foso insondable de Covanera. El Pozo Azul. No se conoce aún el final de esta cavidad inundada, cuya longitud explorada está en los catorce kilómetros, pero la parte superficial de esta surgencia de aguas de color turquesa es el escenario ideal para colocar un Belén submarino por parte de los socios del Club Delfín Burgos. 

Se trata de un Nacimiento dentro de una botella de oxígeno para buceo abierta por la mitad que cada año deposita en la entrada del sifón una personalidad escogida por los socios del club.

Al igual que los montañeros, los miembros del Club Delfín bajarán el próximo domingo 17 de diciembre al Pozo Azul para llevar su Nacimiento bajo sus frías aguas, ideado por el decorador y socio del club Alfredo Galarreta. En esta ocasión este honor ha correspondido al campeón de artes marciales en varias especialidades Jesús Ibáñez Martínez, con un palmarés brillante en diferentes categorías.

El pozo azul, que pronto recibirá en sus profundidades el Belén, es uno de los rincones más bellos de la provincia.

Una vez realizado todos los preparativos un equipo de buceadores de este club dirigidos por el Instructor decano Juan José Estebanez realizarán una inmersión especial junto con nuestro invitado para dejar depositado el Belén a unos cinco metros de la superficie, para que pueda ser visto desde el exterior por las personas que se acerquen al mítico Pozo Azul de Covanera durante estas fiestas de Navidad.  



Fuente original: www.elcorreodeburgos.com