Una noche musical de nota empañada por el chaparrón en Aranda

Aranda de Duero atesora una pasión especial por la música. Con Sonorama Ribera como gran escaparate. Y también durante las fiestas patronales en honor de la Virgen de las Viñas. Este idilio volvió a quedar patente ayer desde primera hora de la mañana, con diversas dianas y pasacalles, y hasta bien entrada la madrugada, con el concierto de los británicos Maniobras Orquestales en la Oscuridad (OMD), que pusieron la ‘pista’ del Picón en ebullición… hasta que irrumpió la lluvia. De manera simultánea a este plato fuerte, que hizo las delicias de aquellas generaciones que escuchaban en el walkman los discos del dúo formado por Andy McCluskey y Paul Humphreys, en la Plaza Mayor otros tantos arandinos se dieron cita para disfrutar de la verbena a cargo de La Reina del Show. Ya ven, pasan los años y a las orquestas no hay quien las tumbe a la hora de dar ambiente y hacer que nadie se quede en casa por mucho que el cansancio empiece a hacer mella.

Pues bien, al filo de la medianoche arrancó el concierto que muchos llevaban tiempo esperando: el de un grupo de Liverpool con un nombre tan espinoso como Orchestral Manoeuvres in the Dark que suma más de cuatro décadas de trayectoria y unas siglas, OMD, más que reconocidas por los amantes de la música. Pero, igual que había sucedido el domingo por la noche en pleno concierto de Juanes, la lluvia volvió a caer con fuerza poco antes de la 1 de la madrugada. Esta vez, los asistentes sí que acudieron con paraguas y el grupo británico, con 13 álbumes de estudio a sus espaldas y consolidados como uno de los puntales de la escena techno-pop, les deleitó con los grandes éxitos de su carrera, hasta que el aguacero se lo permitió. 

Mientras, en la Plaza Mayor también se sucedían los grandes éxitos… pero de multitud de artistas y géneros, desde pasodobles a baladas, reguetón y mucho pop-rock. Entre los temas infalibles, El Rey, de José Alfredo Jiménez. Jóvenes y mayores no dudaron en cantar aquello de «Con dinero o sin dinero, hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley». ¿Acaso hay alguien que no conozca esta letra? Tampoco faltaron temas de este verano como Nochentera o clásicos como Sufre mamón de Hombres G, Me colé en una fiesta de Mecano o A quién le importa de Alaska. La lluvia también les obligó a parar (…).

(Más información sobre las fiestas en Aranda en honor de la Virgen de las Viñas, en la edición impresa de Diario de Burgos de este martes o aquí)



Fuente original: www.diariodeburgos.es