El futuro albergue de Oña, ubicado en el noviciado del monasterio de San Salvador, entrará en funcionamiento a finales de 2025 o, como tarde, a principios de 2026. Así lo ha confirmado este viernes el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, nada más renovarse el convenio de cesión del inmueble a Patrimonio Natural. Para llegar a tiempo, el proyecto se licitará en febrero del próximo año.
La actuación, que también incluye el derribo del edificio de La Florida por su estado ruinoso y «peligro de inestabilidad», conllevará una inversión global de 2,2 millones de euros financiados a partes iguales por ambas administraciones. Dicha intervención, según precisaba Quiñones, supondrá un desembolso de 150.000 euros y saldrá a licitación este mismo mes.
Con 120 plazas disponibles (54 en el ala oeste y 66 en el este), la planta baja del albergue dispondrá de recepción, cafetería, comedor, aseos, zona de administración, cocina y almacenes. Las habitaciones, repartidas en dos plantas, albergarán entre dos y doce literas. También habrá una decena de habitaciones ‘apartamento’, cuatro múltiples y dos individuales. Por otro lado, el tercer piso acogerá una sala de usos polivalentes. La gestión, según apuntaba el consejero, será privada previa adjudicación.
En desuso desde 2011, el antiguo noviciado de Oña construido en 1798 se destinará principalmente al turismo juvenil y familiar. En total, 2.000 metros cuadrados con una amplia zona ajardinada que podría aprovecharse para visitas escolares. Con este proyecto, la Junta aspira a «cohesionar el territorio», generar nuevas «oportunidades» en el medio rural y «luchar contra la despoblación» mediante la creación de puestos de trabajo tanto directos como indirectos.
Para la alcaldesa de Oña, Belén Paramio, el desarrollo de esta dotación supone una «muy buena noticia para los vecinos» porque «va a dar muchísima vida al municipio y a la comarca». Por su parte, el presidente de la Diputación, Borja Suárez, cree que esta iniciativa permitirá «poner en valor el monasterio de San Salvador, uno de los grandes patrimonios de Castilla y León».
Aprovechando su visita a tierras burgalesas, Quiñones ha querido poner en valor las inversiones -ya ejecutadas o en vías de desarrollo- contempladas en la provincia a través del Programa de Infraestructuras Singulares de Patrimonio Natural en espacios como el desfiladero de La Yecla, el entorno de Neila u Ojo Guareña. En total, 10,7 millones que también sirven para financiar la mejora de la señalización turística o la mejora y creación de plazas de aparcamiento.
Fuente original: www.elcorreodeburgos.com