No quieren guerra, pero están dispuestos a luchar. El sector porcino planta cara a las críticas del sector vitivinícola y pide al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, que medie entre estos dos sectores “hermanos”.
El presidente de la Federación de Asociaciones de Productores de Ganado Porcino de Castilla y León (FEPORCYL), Miguel Ángel Ortiz, responsabiliza de lo que considera una campaña de desprestigio a la bodeguera, Yolanda García Viadero, de Bodegas Valduero, a la que acusa de ampararse detrás de la asociación de bodegas que “solo representa a 76 de las 380 instalaciones”. “Hacemos un llamamiento a las bodegas que no están de acuerdo, y me consta que son muchas, para que desde dentro acabe con esta guerra que no beneficia a nadie”.
Según explica, Yolanda García les “ha faltado al respeto” al asegurar que son “un sector excluyente” respecto a otras actividades del medio rural. Feporcyl reivindica el carácter inclusivo de un sector que genera en Castilla y León 1.300 millones de euros y mantiene 8.000 puestos de trabajo directos y 11.000 en industrias cárnicas. Por ello, pide de forma pública la dimisión de Enrique Pascual, presidente de la DO Ribera del Duero, por no actuar como mediador en un conflicto que “parte de un interés particular”. “En Castilla y León nadie sobra y no nos pensamos ir”. “Nadie nos va a echar de nuestra casa”, zanja acompañado de los representantes de Soria, Segovia, Burgos, Ávila y Valladolid.
El sector porcino extiende su petición a los partidos políticos. “Entendemos que la proposición presentada por el partido socialista de Castilla y León está impulsada por cuatro procuradores que tenemos aquí en la Ribera, que creo que lo único que están buscando es rebuscar cuatro votos entre las alcantarillas”, lamenta sin olvidar la Proposición No de Ley en la que Vox reclama una legislación más restrictiva con la proliferación de granjas porcinas en las zonas amparadas por las denominaciones de Origen. “El sector se siente traicionado”, rechaza con la esperanza de que la formación verde recupere su compromiso con el campo y retire la PNL.
Miguel Ángel Ortiz pide al presidente Alfonso Fernández Mañueco que intermedie. “Sabemos que es una persona amable. Sabemos que siempre ha estado a disposición de todos los sectores para hablar, para intermediar”, señala convencido de que medidas como la que quiere impulsar Vox, afectan a las 4.359 granjas que hay en la región, “porque no solo es un problema de la DO Ribera del Duero, es un problema de todas las denominaciones de Origen y también de las IGP y afecta a Castilla y León y a todo el territorio nacional. España está preocupada”.
El presidente del sector porcino hace además una advertencia. “Tenemos una empresa muy importante en Burgos que si no tiene su materia prima alrededor se pensará su crecimiento. Así me lo trasladaba esta mañana su director general. Creo que no hace falta dar nombres, creo que todos sabemos a qué me refiero cuando me refiero a una importante empresa agroalimentaria de Burgos”.
En su opinión, la percepción negativa del sector se debe a una “desconexión entre el ámbito rural y una sociedad cada vez más urbana”, lo que contribuye a prejuicios y malentendidos sobre la actividad porcina como las “mal llamadas macro-granjas”, que en “España no existen”. Además resta importancia a las manifestaciones que se están desarrollando en pueblos de la Ribera, porque entiende que están promovidas por personas que no viven en el entorno rural. “Esas manifestaciones, si se producen en algún momento en estos pueblos, que se producen, son en puentes, semana santas… en momentos donde la gente los visita”.
Cerdos en una granja.-
Polémicas aparte, el sector porcino, asegura, goza “de buena salud”, aunque no está cumpliendo las expectativas de crecimiento, por condicionantes como el aumento en los costos de insumos, energía y los efectos de las recientes crisis geopolíticas, sin olvidar las críticas procedentes de animalistas y ecologistas. Sobre la mesa, apremia, hay retos importantes como el mercado chino. “Tenemos que estar todos a una”, defiende convencido de que la mejor defensa del sector porcino español es “que está haciendo las cosas bien”.
Los datos, insiste, les respaldan. “España es el tercer productor mundial de porcino y exporta a más de 150 países. Esto no solo genera riqueza para las zonas rurales, sino también para las arcas públicas, lo que indirectamente beneficia a otros sectores, incluidas las bodegas, que reciben subvenciones gracias a esta actividad”, señala al recordar que el sector porcino no recibe ayudas económicas. “No voy a decir que no las queremos, nos vendrían muy bien, pero no las necesitamos para desarrollarnos. Necesitamos que la sociedad, que los políticos, que las administraciones saquen estos permisos que cumplimos a rajatabla y que llevan encajonados en los cajones de la administración 3 y 4 años, para que nosotros nos podamos desarrollar, para que nuestro entorno sea rico y que para mañana, no solamente nosotros no nos marchamos, porque no nos vamos a marchar, sino que además nuestros hijos se quieran quedar”.
Él lo tiene claro: con 38 cabezas de porcino por kilómetro cuadrado, una cifra muy por debajo de países como Holanda o Alemania, el sector porcino podría crecer hasta un 30% más “sin perjudicar a nadie” al haber suficiente espacio, agua y terrenos agrícolas para utilizar el purín como abono orgánico.
La Federación de Asociaciones de Productores de Ganado Porcino de Castilla y León (FEPORCYL) escogió para esta jornada dirigida a ganaderos porcinos una ubicación estratégica, el hotel Bodega Torremilanos.
Fuente original: www.elcorreodeburgos.com