Actúan en cuatro ríos de Burgos para salvar dos de las especies más amenazadas

El desmán ibérico, semejante a una rata con nariz de oso hormiguero, podría desaparecer en 15 años. Se estima que pueden quedar menos de 1.000 ejemplares en toda la península de este mamífero pequeño, nocturno y semiacuático que hace millones de años abundaba en Europa. Varios ríos de Burgos tienen el privilegio de cobijar a algunos de estos ejemplares en peligro de extinción, sobre todo en la cuenca del Tirón, donde comparte espacio con otra especie amenaza, el visón ibérico. La Junta de Castilla y León ha decidido salir en su ayuda con una serie de medidas urgentes de actuación de los hábitats ribereños. 

Así, la Consejería de Medio Ambiente,Vivienda y Ordenación del Territorio destinará 121.000 euros de los fondos Next Generation de la UniónEuropea a la restauración de la biodiversidad en algo más de 63 hectáreas de los cauces de los ríos Arlanzón, Arlanza, Urbión y Tirón, repartidas por los términos municipales de Fresneda de la Sierra Tirón, Pineda de la Sierra, Quintanar de la Sierra, Riocavado de la Sierra, Vilviestre del Pinar y Villagalijo.

Muchos de esos tramos se han quedado sin apenas cobertura vegetal, junto con puntos de las riberas fuertemente erosionadas, debido a rectificados del cauce puntuales y a la eliminación de la banda de vegetación de ribera por causas antrópicas o ganaderas.

El proyecto plantea habilitar corredores continuos de vegetación y taludes de las orillas estabilizados, para acelerar el desarrollo de la vegetación de la ribera, mediante la plantación de árboles y arbustos adaptados a las condiciones del clima, suelo y dinámica fluvial, como el fresno común, el álamo blanco y la zarzamora. En el río Arlanza se colocarán de forma manual protectores individuales de las plantas, para evitar el ramoneo de herbívoros de la zona, mientras que en el Tirón se recurrirá a estaquillas y estacas para favorecer su crecimiento. 

Otro de los objetivos prioritarios que se plantea la Junta pasa por crear un centenar de refugios de fauna, de forma que dispongan de zonas apropiadas para la reproducción, además de protección frente a los efectos de las fuertes corrientes de agua y de los depredadores. Se trata de un pequeño entramado de materiales naturales compuesto por piedras y bloques de distinto tamaño, ramas (gruesas y finas) y restos de troncos y raíces, que se dispondrán en pequeños recodos y zonas no expuestas de las riberas, para que los animales puedan cobijarse.

En el río Urbión se considera necesario también limpiar basuras y restos de plástico, metálicos, textiles…, «ya que podrían suponer un alto riesgo de causar mortalidad accidental, además de disminuir la calidad visual del paisaje», se detalla en el pliego, que establece 5 meses de plazo para su ejecución y remite al otoño como mejor época para la plantación de los árboles.

Fuente original: www.diariodeburgos.es