Al rescate de los vocablos lentejeros en un pueblo de Burgos

En una conversación casual entre varias personas de La Nuez de Abajo surgió el verbo chozpar, y sin más, de las bocas de aquel grupito fueron saliendo otras palabras antiguas que se decían en el pueblo, mientras se estaba en la gloria, la cantina o la era, y que están ya en desuso. No había marcha atrás, en ese momento acababa de nacer, sin que ellas lo supiesen, Dícese. Diccionario Lentejero de palabras y expresiones en desuso para no olvidarlas, ya que alguien del corro, en vez de sumar un nuevo vocablo a aquella lista, sugirió recogerlos como una actividad más de la Asociación Bravum, con la que tratan de dinamizar este pequeño pueblo. 

Durante el mes de enero, a través del grupo de WhatsApp del colectivo, donde son 147 miembros, se fueron enviando aquellas expresiones que cada uno recordaba haber escuchada en su casa, a sus padres o abuelos, en conversaciones cotidianas. «Los que más han aportado han sido los mayores de 70 años», relata Marta Rodríguez, de la asociación, que lamenta no haber desarrollado la iniciativa hace una década, «porque hemos perdido casi una generación y tendríamos muchas más». 

Nunca es tarde y gracias a la «colaboración de todo el pueblo», a través de esta iniciativa, que les ha «mantenido muy entretenidos», han logrado confeccionar su particular diccionario. Abrañal, ahitar, borro, tumbilla, enviscar, troje, quemacasas, tentemozo, zorrocloclo… y así hasta casi 300 palabras que algunos de los lectores conocerán y a otros les sonarán a chino.

(Reportaje completo en la edición impresa de este sábado de Diario de Burgos o aquí)

Fuente original: www.diariodeburgos.es