No se sienten apoyados. Los comercios del centro acusan la falta de clientela y denuncian que no se buscan alternativas para promover la compra local en Aranda. Ni bonos al consumo, ni aparcamiento para quienes vienen de los pueblos, ni actividades para fomentar el movimiento de personas por la calle. Algunos añaden que ha bajado en gran medida el movimiento los sábados y que se plantean cerrar porque no sacan rentabilidad, ni siquiera con la apertura sólo por la mañana.
«Aranda se está quedando muerta. No hay aliciente ninguno, no hay actividad para los niños, no hay nada de nada», explica Ángela, gerente de Kuucadas. Confiesa que gran parte de sus ventas se realizan gracias al trabajo que llevan a cabo a través de las redes sociales, pero echa de menos más dinamismo por parte de instituciones y asociaciones en el centro de Aranda. «Si hubiera ambiente por la calle, se vendería muchísimo más», añade.
Muchos comercios ni siquiera se plantean el apoyo institucional como una alternativa para subir sus ventas. «Yo ya me he acostumbrado a cero ayudas o iniciativas al comercio», cuenta Miriam, de Miss Cactus. En su caso, la promoción online también supone un punto clave para las ventas, lo que le permite continuar abierta a pie de calle y dar servicio a la clientela de la zona.
Prácticamente todas las tiendas cuentan con un importante público que viene de los municipios de alrededor, algo que se incrementa con la llegada del verano y sobre todo en agosto. En estas fechas las localidades de la Ribera se llenan de personas de fuera y sólo disponen de Aranda para realizar ciertas compras. «Ahora sobre todo vendrá gente de los pueblos porque están aquí estos meses y tienen la costumbre de bajar a comprar», explica Ángela de Zosibel.
Sin embargo, la responsable de Kuukadas asegura que venir a comprar a Aranda desde los pueblos se ha convertido en algo cada vez más complicado ante la falta de aparcamiento y que «ya es muy normal que vengan aquí a una gran superficie a comprar comida, pero para otras cosas se vayan a otras ciudades».
Las rebajas suponen un importante impulso al comercio local durante los primeros días de verano, pero la semana de Sonorama se mantiene como una de las que menos ingresos se consiguen en muchos establecimientos arandinos. A pesar del apoyo general a la celebración del festival, muchas tiendas sienten que una semana de cierre por la situación con la que se encuentra el centro se traducen en demasiadas pérdidas.
Rebajas. Varios comercios arandinos empiezan este fin de semana su temporada de rebajas, aunque otros ya llevan algunos días con los carteles de descuentos instalados en los escaparates. «Yo comencé el lunes, siempre me adelanto una semana para esas personas que se van de vacaciones a partir del día 1 de julio», explica Carmen de CKC. Miss Cactus también anticipa de forma general la temporada para favorecer estas ventas.
Durante los últimos días, las grandes cadenas de moda y deporte ya lucían carteles con descuentos, algo que se ha convertido en una tendencia para este tipo de comercio, pero que no se sigue por parte de otros negocios, que marcan su propio ritmo a la hora de comenzar con este periodo.
En referencia a la temporada de primavera, muy marcada por las lluvias, por lo general las tiendas de moda aseguran que ha sido más floja que en otras ocasiones. «Los comercios somos como los agricultores, dependemos del tiempo», argumenta Olga de Marabela. La climatología ha modificado durante los últimos meses el comportamiento de los compradores que en algunos casos, como explica Ángela de Zosibel, han tirado mucho de gabardinas, pero en otros han esperado a la llegada del buen tiempo para ir en busca de prendas más ligeras para enfrentar el calor del verano.
Fuente original: www.diariodeburgos.es