Una discreta doctora ‘fake’ en este pueblo de Burgos

La historia de la ‘falsa doctora’ de la comarca Odra-Pisuerga ha saltado a los medios de comunicación y ha circulado rápidamente entre los vecinos de su pueblo, que pronto identificaron que se podía tratar de ella. «Nos enteramos por el periódico de esta noticia, aquí no sospechábamos eso», comentan algunos en Sandoval de la Reina, donde residía esta mujer desde hace unos tres años. Lo cierto es que aquí tampoco conocen demasiado sobre ella, ya que no se relacionaba demasiado con la gente y ni podían llegar a imaginarse que esta mujer llegó a estafar más de 150.000 euros con pastillas de herbolario y falsos tratamientos.

En este pequeño municipio ubicado entre Villadiego y Sotresgudo, donde hay 38 empadronados, reconocen que la mujer no ha tenido nunca demasiada relación con el resto del vecindario y que únicamente la veían por allí cuando salía a tirar la basura. «No podemos hablar ni bien ni mal, apenas la conocemos», comentan los vecinos al ser preguntados por el tema. Y eso habla precisamente de su discreción, teniendo en cuenta que en un pueblo se habla de casi todo y donde la mayoría se conocen perfectamente.

Lo que sí sorprendió hace unos días fue el despliegue de la Guardia Civil, aunque no tenían sospechas sobre qué podían estar investigando en ese momento y no lo averiguaron hasta que salió publicado. Cuando registraron la vivienda se encontraron en el interior 14 botes de complejos vitamínicos, 4 blíster de medicamentos, material para el etiquetado y envasado de los comprimidos, un estetoscopio, 3 móviles y documentación.

La Guardia Civil detuvo tanto a la mujer, de 48 años, como a su hijo, de 24, en el marco de la operación Adabur, en un entramado que enmascaraba supuestos tratamientos medicinales -personalizados y extremadamente caros- prescritos por una falsa doctora especialista. La investigación se inició cuando una mujer relató haber sido engañada por una persona que se definió como neurocirujana, llegando a abonar 285 euros por bolsa de píldoras y casi 1.900 euros por las sesiones de acupuntura y terapia kinesiológica especial. Hay al menos otras cinco víctimas, pero parece que en el pueblo donde residía no hubo ninguna -o nadie lo ha comentado al resto-.

En la vivienda también se encontró un criadero ilegal con 18 bulldogs, mantenidos en «pésimas condiciones de salubridad, higiénico sanitarias y de habitabilidad». En algunas épocas del año sí se escucha ladrar a los perros y en otras no, lo que hace sospechar que a veces no están allí o -al menos- no hay tantos en la vivienda. Ayer sí se escuchaban algunos ladridos en el interior. Algunos vecinos consultados aseguraban que en alguna ocasión puntual sí han visto a la mujer sacando a pasear a algún animal, pero desconocen los que posee.

Como informaba ayer este periódico, el Juzgado de Instrucción nº 3 de Burgos acordó la libertad provisional de los dos detenidos, la madre y el hijo. Se les investiga por un delito de estafa al ofrecer tratamientos inútiles para paliar dolencias físicas y psíquicas.

Fuente original: www.diariodeburgos.es