Envían los 450.000 euros de factura del vertido de petróleo de La Lora al Juzgado Mercantil

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha remitido la factura con los casi 450.000 euros que ha costado limpiar el vertido accidental en el campo de petróleo de La Lora al Juzgado de lo Mercantil número 1 de Burgos, donde se tramita el concurso de acreedores de la mercantil Compañía Petrolífera de Sedano, ya que los costes «deben correr por cuenta» de la titular de la explotación. 

En total se han gestionado 376 toneladas de hidrocarburos y aguas emulsionadas y otras 234 de tierra afectada por el derrame del material contenido en tres de los depósitos que fueron abandonados, como el resto de la explotación, sin descontaminar. Nada indica en esta nota de prensa el Miteco de los próximos pasos a dar para avanzar en ese proceso, que debe ejecutar subsidiariamente el Gobierno central al haber suspendido pagos la compañía.

El vertido se detectó en abril de 2024 y, después de la denuncia del alcalde de Sargentes de la Lora, Carlos Gallo, el Consejo de Ministros acordó encargar los trabajos al Grupo Tragsa con un presupuesto de 1 millón de euros, aunque finalmente se ha consumido algo menos de la mitad de ese dinero, concretamente 445.698,46 euros. Además de la balsa contaminada, se han eliminado los tres viejos depósitos de los que se escaparon los hidrocarburos y se ha limpiado esa mezcla de productos y agua de otra veintena de pozos de la antigua explotación petrolífera de Ayoluengo, que posteriormente han sido rellenados con árido. También se han vallado varias áreas para evitar accesos no autorizados, vaciado e inertizado de otros depósitos, y colocado carteles que avisan del peligro.

Sin embargo, este sigue ahí, tal y como pudieron comprobar en octubre los profesionales del Instituto Geológico de España, quienes al medir las emisiones en la cabecera de los 52 pozos hallaron «indicios» en varios de ellos de emisiones de metano, un gas de efecto invernadero más agresivo que el dióxido de carbono. 

Fuente original: www.diariodeburgos.es