El Programa de Microcréditos Rurales de la Diputación de Burgos, impulsado por la Sociedad para el Desarrollo de la provincia de Burgos (Sodebur) y con … la colaboración del Centro Europeo de Empresas e Innovación de Burgos, ha cumplido doce años. Un balance de esta herramienta financiera arroja cifras muy significativas de su impacto en el medio rural burgalés.
A lo largo de estos doce años se han invertido 9,19 millones de euros en 177 proyectos que han sido financiados con 3.571.935 euros concedidos en microcréditos. Gracias a esta movilización de capital, se han conseguido crear 182 empleos y mantener 354.
299
solicitudes
De las 299 solicitudes de microcréditos, 177 fueron aprobadas, es decir, el 59,2%
Cada euro público neto invertido en estos proyectos ha generado 20 euros de valor social, económico y territorial. Según los datos de la Diputación, se generan 2,57 euros de inversión para cada euro prestado con estos microcréditos rurales.
2,57
euros
Por cada euro prestado se generan 2,57 euros.
La tasa de pérdida o morosidad se sitúa en el 1,05% del capital otorgado. «Porcentaje reducido si se considera que se trata de un instrumento que no exige garantías ni avales», se apunta desde la Diputación. A fecha de referencia del informe, 106 préstamos estaban completamente saldados y más del 82% del volumen concedido ya ha sido devuelto. Esto permite que la herramienta de financiación sea circular.
Herramienta financiera pública y circular
Doce años lleva funcionando el Programa de Microcréditos Rurales de Sodebur. Se trata de una herramienta financiera pública que facilita el acceso a financiación a emprendedores y pequeñas empresas del medio rural. Se busca así el desarrollo territorial e impulsar la actividad económica y laboral en los pueblos de la provincia burgalesa.
A lo largo de estos años, se han financiado 177 proyectos, el 59,2% de las solicitudes de créditos han sido concedidas.
3.571.935
euros
Se han concedido 3,6 millones de euros en microcréditos que han movilizado una inversión de 9,2 millones
Esto implica que se han concedido 3.571.935 euros en préstamos, lo que movilizado una inversión de 9.195.918 euros. Por ello, el efecto palanca se sitúa en 2,57 euros de inversión por cada euro prestado.
De dónde proceden las solicitudes
El programa ha llegado a 134 localidades y 94 municipios de la provincia. Es significativo que los municipios de menos de 500 habitantes concentran el mayor volumen de solicitudes, 146 de 299. Estos pueblos son localidades con alta fragilidad demográfica.
La mayor tasa de éxito de las solicitudes de microcréditos procede de las que llegan de cabeceras de comarca, también de núcleos rurales funcionales y de pequeñas ciudades rurales, es decir, cabeceras comarcales con competencia. Estos puntos actúan como corazón económico para estas comarcas rurales.
Empleos y empresas
Estos microcréditos han afectado directamente en 536 personas, en 536 puestos de trabajo. De estos, 182 son empleos creados y 354 son mantenidos. Estas cifras corresponden al momento de la concesión del crédito. «La evolución posterior muestra un grado de consolidación relevante», sentencia el estudio de este programa.
95%
de las empresas
El 95% de las empresas encuestadas declara haber obtenido beneficios en los últimos años después de haber recibido el microcrédito.
El 85,4% de las empresas encuestadas continúa activa y el empleo medio actual se sitúa en 4,29 trabajadores por empresa. Además, el 95% declara haber obtenido beneficios en los últimos años y el 80,5% ha realizado nuevas inversiones tras recibir el microcrédito, según los datos del estudio.
El rostro del futuro rural
El rostro del futuro rural parece ser de mujeres y jóvenes. La participación femenina se sitúa en torno al 41%, muy por encima de la media nacional rural que ronda el 30%. Además, las solicitudes que han llegado de proyectos femeninos han tenido mayor tasa de aprobación, un 67,7%, demostrando solidez y rigor en sus proyectos. Estos se engloban, además, en servicios esenciales para la vida comunitaria como comercio, cuidados y hostelería.
41%
mujeres
La participación femenina se sitúa en torno al 41%, por encima de la media nacional rural.
Los proyectos de menores de 35 años tienen la tasa de éxito más alta del programa, el 72,6%. «Aportan innovación, digitalización y un alto potencial de retorno rural», añade este estudio.
«Cada proyecto financiado representa una decisión valiente, una familia que apuesta por quedarse. El impacto que aquí se recoge no es solo económico: es también comunitario, demográfico y emocional», añade Borja Suárez, presidente de la Diputación. Por su parte, Carlos Gallo, presidente del Consejo de Administración de Sodebur, asegura que «Este programa refuerza la vida comunitaria, sostiene servicios esenciales y mantiene encendida la confianza en el futuro. Es un modelo de apoyo que ha demostrado su utilidad, su rigor y su impacto«.
Fuente original: www.burgosconecta.es