Aranda de Duero ha perdido una de sus conexiones históricas por carretera con la desaparición de la línea de autobús que la unía directamente con Salamanca. El último servicio circuló en la tarde del domingo y, por el momento, no existe una fecha prevista para que vuelva a prestarse.
La supresión de este trayecto afecta no solo a los vecinos de la capital ribereña, sino también a numerosos municipios de la comarca, e incluso de las provincias vecinas de Soria y Valladolid, que utilizaban esta conexión para desplazarse por motivos laborales, educativos, sanitarios o familiares.
Entre los usuarios habituales de la línea se encuentra Sergio Tomé, quien lleva meses denunciando la situación ante distintas administraciones y que ha iniciado nuevas acciones para tratar de recuperar el servicio como una recogida de firmas online, bajo el nombre «Sin autobuses en la línea VAC-053 que cruza España.»
Este arandino, que reside por trabajo en la capital salmantina, espera que la presión que pueda hacer el apoyo de todos los usuarios, permita encontrar una solución ante la pérdida de esta conexión.
«El último autobús ha salido y no sabemos cuándo volverá a activarse la línea», lamenta Tomé, quien considera que las respuestas recibidas hasta ahora por parte de las administraciones se han quedado en meras declaraciones de intenciones. «Todos son buenas palabras, pero nada más», asegura.
La desaparición de la línea obliga ahora a realizar transbordos para llegar a Salamanca, una circunstancia que, según los afectados, supone una importante pérdida de tiempo y dificulta la movilidad de quienes no disponen de vehículo propio. «Pasas de tener un autobús que tarda algo más de dos hora en llegar, a tener que hacer viajes de hasta 6 horas, si encuentras una conexión», denuncia el usuario.
Tomé advierte que el problema va mucho más allá de un simple trayecto entre dos ciudades. «Hay muchas personas que han optado por buscar una alternativa porque no les ha quedado otra», explica.
Más allá de la importancia del transporte para los arandinos que cursan sus estudios universitarios en esta ciudad, Tomé recuerda que hay otros motivos para necesitar la línea, entre ellos el sanitario. Salamanca cuenta con un importante centro de referencia para el tratamiento de cáncer y la pérdida del autobús dificulta el traslado de personas que precisan desplazarse hasta esta ciudad. «Necesitan un medio para poder llegar de una manera fácil. El que no haya conexión también es un perjuicio grande para todos sus tratamientos», sostiene.
Este usuario presentó una queja ante el Defensor del Pueblo, cuya respuesta recoge que la empresa Monbus, adjudicataria de la línea, comunicó al Ministerio de Transportes su decisión de renunciar a esta concesión que recorre Coria-Salamanca-Barcelona, una ruta cuyo contrato había expirado hace tiempo y en la que no se estaban cumpliendo los viajes requeridos en el pliego, al menos tres semanales en cada una de las direcciones. En los últimos años, solo se realizaba un servicio de ida los domingos y otro de vuelta los viernes.
El documento del Defensor del Pueblo señala que el Ministerio trabaja en el rediseño del nuevo mapa concesional de transporte por carretera y que ha decidido priorizar la elaboración de los pliegos para una futura adjudicación del servicio. Sin embargo, no concreta cuándo podría recuperarse la conexión ni qué solución se aplicará de manera transitoria. De esta forma, la línea queda sin servicio y sin perspectiva de tenerlo.
Fuente original: www.diariodeburgos.es