El catálogo español de especies exóticas califica a la perca como invasora. La variedad ‘fluviatis’ -conocida como Perca Europea- se introdujo en el continente durante el pasado siglo pero la Península Ibérica había conseguido resistir la invasión.
Ahora este tipo de pez ha llegado hasta las aguas del río Arlanza. Se sospecha que introducida temerariamente por algún pescador ya que la perca fluvialis es relativamente fácil de capturar en comparación con los peces autóctonos como la trucha o las bogas. El problema es que la perca es un pez que se alimenta de huevos y ejemplares pequeños de otras variedades.
La perca es una “especie que acaba con el ecosistema fluvial del río” denuncia Luis Alberto Simón, de la Asociación de pesca ‘Pinares’. Este pescador, asiduo a la zona, observa preocupado el aumento de estos ejemplares de perca. Durante los últimos meses ha tocado muchas puertas hasta conseguir que el servicio de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León acuda hasta el río Arlanza para lograr rebajar el censo.
Tras tres jornadas en las que se han utilizados equipos especializados en la pesca con descarga eléctrica y redes, se ha conseguido capturar en torno a un millar de ejemplares. Es una reducción importante, aunque según el propio Luisal «todavía quedarán unos cuantos miles». La idea de este pescador pasaría por vaciar la presa de los Vados y así eliminar las percas por completo. Sin embargo, es un trabajo complejo. Por ahora, lo que se puede recomendar a quienes frecuenten esta zona del río Arlanza es realizar una pesca sin retorno y sin límite para estos ejemplares de perca.
Esta especie se reconoce fácilmente por sus tres aletas inferiores de color naranja así como por su lomo de tonos verdosos y las cinco líneas oscuras que lo trocean.
Desde la asociación de pesca se alerta, además, de la movilidad que pueda tener esta plaga que «ya se mueve en bancos grandes». La perca destaca por la gran adaptabilidad al medio así como para la gran cantidad de huevos que ponen a lo largo de su vida adulta. Se cree que pronto podría trasladarse a otros ríos cercanos como el Pedroso o el Duero por lo que instan a las administraciones a que continúen con la eliminación de esta especie que en pocos años puede acabar con las especies autóctonas por completo.
Fuente original: www.tuvozenpinares.com