Tráfico mantiene activa la vigilancia de motos en el periodo con más accidentes

Cada vez más personas tienen moto y cada vez más la utilizan como medio de ocio, lo que hace que la siniestralidad de este sector de conductores también vaya en aumento. Así lo tiene constatado Tráfico y de ahí que ya haya activado una campaña específica de vigilancia en las carreteras con más afluencia de motoristas, que en el caso de la provincia de Burgos están sobre todo en la zona norte.

Una campaña que se lleva a cabo los fines de semana y se centra el control del exceso de velocidad, adelantamientos antirreglamentarios, consumo de alcohol y drogas o circular sin el casco y el resto de elementos de protección.

Las carreteras AP-1, la BU-550 y la N-232, estas dos últimas que discurre por el norte, en la comarca de las Merindades, son las vías que han registrado un mayor número de accidentes con víctimas. En la mayoría de los casos son conductores de fuera de la provincia, sobre todo de Vizcaya. De hecho, muchos de los fallecidos en accidente de moto «sonde fuera de la provincia», apunta el director provincial de Tráfico, Raúl Galán.

La BU-552, que discurre por el Valle de Losa, y la CL-127, entre La Puebla de Arganzón y Obécuri, son otras carreteras que han registrado al menos tres accidentes con víctimas durante el último año Y con la excepción de la AP-1 y la A-1, todos los accidentes se registran en vías convencionales. 

Hasta finales de mayo, la siniestralidad de motos en las carreteras de la provincia había roto la tendencia negativa del pasado, en el que se registraron cinco fallecidos, una de las cifras más elevadas de los últimos años. Mayo ya había dejado un repunte de accidentes con heridos, al menos cinco que llegaron a través del centro de emergencias del 1-1-2.

En mayo se registró el primer accidente de moto mortal, en Gumiel de Izán, un siniestro en el que además la víctima sufrió el accidente el 27 de mayo y no fue hallado, ya fallecido, hasta tres días después, después de que su familia no consiguiera contactar con él. Sumando el fallecido hasta la fecha se habían registrado 14 accidentes con víctimas.

El pasado año fue uno de los más trágicos en las carreteras en lo que respecto a fallecidos en accidentes de moto. Un año que se cerró con 5 fallecidos, a los que hay que sumar 47 accidentes con víctimas, así como 21 personas que tuvieron que ser hospitalizadas y 27 personas que resultaron heridas en accidentes pero que no fue necesario derivarlas a un centro hospitalario.

El año 2024 registró una víctima mortal en accidente, el 27 de mayo en la carretera CL-117, en Palacios de la Sierra. Ese año se produjeron también 47 siniestros con víctimas y en los que 11 personas tuvieron que ser hospitalizadas. Un total de 42 personas que resultaron heridas en accidente de moto no tuvieron que ser ingresadas en un hospital.

En el año 2023 fueron 50 los accidentes de moto con víctimas. Un año en el que hubo que lamentar tres fallecidos en accidente. 16 personas heridas fueron hospitalizadas, mientras que 35 accidentados no fue necesario que se les trasladara a u un hospital.

El director provincial de Tráfico incide en que los motoristas «son especialmente vulnerables, en un contexto en el que el parque de motocicletas «está aumentando muchísimo», de forma especial tras la pandemia. Según datos de la DGT del año 2024 hay más de 22.300 motocicletas en la provincia. A lo que se suma que hay en el mercado cada vez más modelos asequibles, lo que hace que haya conductores que adquieran motos pero no cuentan con la experiencia necesaria. De hecho, según los datos de la DGT, el mayor riesgo de sufrir un accidente mortal en motocicleta está entre la franja de edad que va desde los 45 a los 64 años.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com