El hospital privado de Aranda de Duero prevé abrir en 2029

El proyecto del futuro hospital privado de Aranda de Duero sigue avanzando en su tramitación administrativa y se espera que comience a construirse a lo largo de 2027, con el objetivo de entrar en funcionamiento en torno a 2029. El director del Centro San Gabriel, Enrique García Agüera, destaca que la iniciativa permitirá reforzar la oferta sanitaria privada de la comarca y servirá además de apoyo al futuro campus universitario, que empezará a funcionar en septiembre del próximo año.

El proyecto, que vendrá de la mano del grupo Recoletas, ha estado más tiempo parado de lo que en un principio se esperaba por la necesidad de una modificación parcial de PGOU. La construcción precisaba de un cambio en el terreno donde está previsto instalarse de manera que este, se convierta en dotacional.

Tras la aprobación y exposición pública de este trámite,  el proceso ha recibido al menos una alegación, por parte del grupo municipal Podemos- Izquierda Unida, quienes exponen que la  modificación resulta «contraria a la normativa urbanística» y está «ajena al interés general y la función social del suelo».

García Agüera defiende la solidez jurídica de la propuesta y recuerda que la modificación urbanística no está vinculada exclusivamente a la construcción del hospital. «Tenemos derecho a que ese suelo sea lo que hemos pedido, porque es una cuestión de derecho», señala y añade que la parcela tendrá carácter dotacional, por lo que podría albergar distintos usos de interés público.

Una vez completada esta parte de la tramitación urbanística, el proyecto hospitalario podrá avanzar de forma paralela con la presentación de la documentación constructiva. De hecho, según indica el responsable, gran parte del trabajo técnico ya está realizado. «El proyecto está preparado. Luego habría que ajustar algunas cosas, pero el continente y el contenido están clarísimos», asegura.

En cuanto a la inversión, estima que la construcción del edificio requerirá alrededor de seis millones de euros, aunque precisa que una mayor partida corresponderá posteriormente al equipamiento tecnológico y sanitario. «Lo que luego cuesta es la dotación tecnológica; toda la parte de diagnóstico, rayos, ecografías y quirófanos supone una inversión importante», apunta.

(Más información, en la edición impresa de este jueves de Diario de Burgos o aquí)

Fuente original: www.diariodeburgos.es