Alpargatas y estandarte al unísono de la rebeldía en Frías (Burgos)

Las sayas blancas botaban con cada salto. Las castañuelas no dejaban de sonar. El blanco inmaculado del traje regional destacaba y las cintas rojas brillaban con los movimientos de los protagonistas: Hugo, Ander, Iván y Marcos. Al ritmo de la dulzaina y el tambor, estos cuatro primos de Frías representaron a los danzantes en la Fiesta del Capitán y San Juan, que se ha celebrado durante este fin de semana. «Hace unos años nadie quería ser ni Capitán, ni bailar, pero ahora hay hasta lista de espera», afirmaba Iván contento de participar «a pesar del cansancio, es una pasada».

La pequeña ciudad de Las Merindades disfrutaba ayer de una festividad que rinde homenaje a un hito histórico y emblemático para sus habitantes: la liberación de la localidad durante el asedio del conde Pedro Fernández de Velasco en 1450. La rebelión fue encabezada por un mozo que se armó de valor y, junto al resto de los vecinos, vencieron. Ayer, a aquel muchacho le encarnó Pablo Ortiz. «Para mí es un honor y estoy muy emocionado. Nos lo han inculcado desde pequeños, lo ves siempre y sueñas con ello, lo llevas esperando toda la vida», aseguraba el chico, que había escogido a sus primos para que le acompañasen como danzantes y a su hermana Lorena para que interpretase a la Capitana. 

Tras finalizar la Misa, feligreses, aficionados y amigos se aglomeraron en la Plaza del Ayuntamiento. Desde allí, la extensa comitiva comenzó una travesía por las callejuelas de la localidad. El Capitán lideraba el grupo mientras portaba una gran bandera y un coro de lugareños le ponía letra a la música de la dulzaina y el tambor que los danzantes bailaban al ritmo de las jotas. «Lo que estoy viendo es a gente muy joven participando, lo que significa que hay un relevo generacional y que quieren mantener vivo el patrimonio», comentaba la turista Marian Rocandio. Su amigo Iñaki Sanz añadía que «hace que la gente se vincule a Frías» y recalcaba que «antes se hacía una recreación histórica sobre el asedio ambientado en época medieval, me gustaría que se recuperase esa parte para conservar y contextualizar la historia de la fiesta».

Cuando hubieron pasado lugares tan representativos como la Era de San Juan, la comitiva subió la cuesta para regresar a la Plaza del Ayuntamiento. El público se encuentra inquieto, el momento más importante de la jornada estaba a punto de ocurrir. Hacen un corro y esperan entusiasmados a la llegada de los cinco primos que ayer se convirtieron en familiares de todos los vecinos de la ciudad. Cuando aparecen dentro del círculo la emoción no se puede contener más y los espectadores aplauden y animan. El Capitán llega y se prepara para realizar su movimiento estrella que evoca a la simbólica rebelión medieval. Pablo escucha a Ander cantarle vítores y con el salto final, se posiciona en el centro muy recto y firme, se agacha y revolotea el estandarte por el suelo hasta que lo hace girar por encima de su cabeza. El público se estremece y estalla en aplausos, el muchacho ha triunfado. «Cuando he levantado la bandera estaba muy nervioso, he mirado a mi al rededor y he visto a mis padres y a mis tíos llorando de la emoción», explicaba Ortiz. 

En cuanto se acabó el acto, sus abuelos y familiares y amigos se abalanzaron sobre ellos para darles la enhorabuena. «Estoy muy contento, me parece un honor danzar y me hace especial ilusión porque es algo que he visto desde muy pequeño y siempre me ha gustado esta tradición. Ha sido una fiesta bonita porque hemos podido participar todos los primos», valoraba Hugo minutos después de culminar la ceremonia. 

Los últimos bailes. Aunque el Capitán y su séquito de danzantes hayan cumplimentado su cometido en la jornada de ayer, la Fiesta de San Juan continúa hoy. La programación propone un concurso de pintura a las 11 horas para que los más pequeños demuestren sus dotes artísticas. Cuando los dibujos se hayan cubierto de colores, le toca el turno a las notas musicales. En la Calle del Mercado se celebrará la actividad ‘Bailables con Sergio’ a las 13 horas para abrir boca a la Comida de Hermandad, que tendrá lugar a las 15 horas.

Fuente original: www.diariodeburgos.es