Su pueblo le sirvió como fuente de inspiración para pintar, recuerda perfectamente los inolvidables veranos en la casa de sus abuelos y en sus obras quedan reflejadas todas esas vivencias. Como una cascada de óleo sobre lienzo. Miguel Ángel Velasco ha organizado muchísimas exposiciones a lo largo de su vida, pero ahora ha llegado el momento de hacerlo por primera vez en el lugar que le vio nacer, Orbaneja del Castillo.
A través de una veintena de obras se podrán descubrir sus vivencias, recuerdos y sentimientos a la hora de contemplar el paisaje castellano y las costumbres. Será óleo sobre lienzo o sobre tabla. «He nacido en Orbaneja y me parece lógico exponer aquí», manifiesta el artista, contento de que sus vecinos también puedan conocer de primera mano su arte. Ha pasado allí muchas horas entre pinturas y pinceles… y desde 2024 se ha centrado en esta colección, que desde mañana hasta el 30 de agosto permanecerá abierta en la Casa de la Villa, junto al ayuntamiento.
Velasco reconoce que el actual alcalde, José Martínez, se encuentra trabajando para dar un «plus cultural» al pueblo y considera que eso es algo muy positivo para todos. Así que él también quiere colaborar y convertirse en una parte fundamental con el fin de impulsar la cultura en punto tan turístico.
La cascada se alza como una de las protagonistas de sus obras, pero también poseen mucha importancia otros elementos cotidianos o el resto del paisaje que componen la zona. Huertas, caminos de sombra, pajares, arroyos, la antigua bolera, las casas… tampoco se escapan de sus pinceles. «Hay que tener en cuenta que yo Orbaneja lo he conocido cuando estaba la central eléctrica en el Ebro, que alimentaba al pueblo de luz, y que luego se quitó. Luego el depósito de agua, el molino de arriba donde empieza la cascada, que era de mis abuelos, era el que alimentaba a la central…», menciona sobre algunos de sus recuerdos. También habla de los cambios que se han sucedido, especialmente en la forma de vida o en la desaparición de cuestiones tan básicas como el ganado en extensivo. Cree que las raíces del pueblo deben estar más presentes y que los jóvenes tienen que tenerlas más en cuenta.
Este artista acudió a la escuela en Orbaneja durante un breve periodo y estudió el bachiller en Villadiego, donde pasó su niñez y adolescencia. Se formó en Bilbao en Peritaje Industrial e Ingeniería Química, dedicándose a la empresa privada y recorriendo países como México, Argelia, Venezuela, Pakistán, Japón, Estados Unidos… Pero su eterna vocación ha sido la pintura y ha realizado unas 40 exposiciones individuales y unas 20 colectivas. Además, ha publicado varios libros, Bocetos para una época (2013), El color de los recuerdos (2019), Paseando por la Quinta (2020), Pintando Castilla (2021) y Orbaneja del Castillo (2025).
Sobre las modificaciones realizadas en los últimos tiempos en el punto más famoso de Orbaneja, la cascada, asegura que le «encantan» debido a que se protegerá la formación tobácea de los turistas. Se ha colocado un mirador y pasarelas, algo ve positivo. Pero asegura que hay mucho más para ver. Ahora sueña con crear un museo en colaboración con el ayuntamiento y ya planean cómo ejecutarlo para incluir etnografía, fósiles y pintura.
Fuente original: www.diariodeburgos.es