Otro ‘milagro’ en Bárcena de Bureba, en Burgos

«Un pueblo sin iglesia se llama urbanización», y Carlos Calvo, que se considera católico, no quiere que Bárcena de Bureba pierda para siempre un legado histórico al servicio de la sociedad. Lo que parecía imposible -la repoblación de una aldea abandonada-, ocurrió, «¿por qué no recuperar el templo de origen románico en honor a San Julián y Santa Basilisa?», se preguntó. Dicho y hecho. Ya ha mantenido las conversaciones pertinentes con el Arzobispado para formalizar la compra y transformar el espacio en una biblioteca y lugar de meditación y reflexión «multicultural».

 Desarrollar el proyecto supondrá un esfuerzo personal alto, no solo por la inversión, que según le han informado los técnicos de la institución que visitaron las ruinas hace unas semanas rondará los «100.000 euros», declara, si no por el trabajo físico que requerirá la rehabilitación. El primer paso antes de convertirse en el nuevo propietario del inmueble será la desacralización y a partir de entonces llegará todo lo demás. La capilla no discriminará a nadie por su sexo, ni lugar de procedencia; tampoco por sus creencias ni pondrá etiquetas. Sus puertas permanecerán abiertas a todos aquellos que busquen un lugar para pensar; el acceso al altar mayor estará más restringido a los amantes de los libros. 

Las paredes semiderruidas albergarán estanterías  repletas de textos escritos en diferentes idiomas que los usuarios podrán tomar prestados o leer in situ. Los 384 metros cuadrados de planta también permitirán preparar la zona intermedia en una «especie de sala de usos múltiples con el fin de contar con un espacio para reunirnos y organizar actividades culturales», explica. No será fácil debido a su deteriorado, con techos totalmente derruidos y muros repletos de pintadas; la maleza se apoderó hace décadas tanto del interior como del exterior pero a Carlos no le preocupa. Consciente de que le espera «un trabajo intenso» y una inversión «elevada», afronta con ilusión su nuevo propósito. Por ahora desconoce el precio final pero no le asusta. Poco a poco y con buena letra. El cementerio también está incluido en la venta y tiene pensado proponer a sus vecinos colaboración para darle el lavado de cara que necesita.

(Más información, en la edición impresa de este martes de Diario de Burgos)

Fuente original: www.diariodeburgos.es