La Diputación de Burgos garantiza la ayuda a domicilio rural con 7,3 millones y niega listas de espera esenciales

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La Junta de Gobierno de la Diputación Provincial ha dado luz verde a la prórroga por un año del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), destinado a los municipios burgaleses de menos de 20.000 habitantes. La medida supondrá una inversión exacta de 7.301.602,88 euros y blindará esta prestación esencial entre el 1 de septiembre de 2026 y el 31 de agosto de 2027.

La responsable del Área de Acción Social y portavoz del equipo de Gobierno, Inma Sierra, ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a las familias rurales frente a las acusaciones vertidas en los últimos días por el Grupo Socialista provincial. «Lamento que el PSOE haya optado por generar alarma con una interpretación parcial de la realidad sobre un servicio tan sensible», ha señalado Sierra, garantizando que «no existe lista de espera para las prestaciones esenciales».

La diputada ha recordado que la ley diferencia de forma clara entre prestaciones esenciales (un derecho blindado para quienes tienen reconocida la dependencia) y no esenciales (sujetas a disponibilidad presupuestaria).

24% de usuarios sin dependencia

Para rebatir el relato de la oposición, la responsable de Acción Social ha puesto sobre la mesa las cifras actuales del servicio en la provincia: 372 personas sin grado de dependencia reconocido reciben actualmente atención en sus casas, lo que representa el 24,35 % del total de usuarios, una cifra que se mantiene estable desde 2021 (frente al 28 % que se alcanzaba en etapas anteriores).

«Uno de cada cuatro usuarios no tiene reconocida la dependencia, lo que demuestra el esfuerzo de esta Diputación por llegar más allá de lo que exige el sistema», ha argumentado Sierra.

El reto de los cuidadores

Responder a la totalidad de las solicitudes de ayuda no esencial supondría, según los cálculos del equipo de Gobierno, pasar de las 1.390 horas mensuales actuales a más de 6.000, con un sobrecoste inasumible cercano a los 1,5 millones de euros anuales.

Más allá del dinero, la Diputación señala otro cuello de botella estructural: la falta de mano de obra en los pueblos. Encontrar auxiliares de ayuda a domicilio dispuestos a trabajar en el medio rural es hoy uno de los mayores desafíos del sector en toda Castilla y León. Para intentar atajar la sangría de personal, la institución provincial ya colabora con la Universidad de Burgos (UBU) con el fin de potenciar la formación y facilitar el arraigo de nuevos profesionales sociosanitarios en la provincia.

Fuente original: www.burgosconecta.es