Un fuego «intencionado» quema un millón de kilos de paja en un pueblo de Burgos

Un año y medio después de que tres incendios arrasaran miles de toneladas de kilos de paja en la zona de la Bureba y del Alfoz, la quema intencionada de balagueros ha vuelto tristemente a la orden del día. Durante la madrugada del pasado martes, alrededor de las 4, un enorme montón con más de un millón de kilos procedentes de la cosecha de este verano empezaron a arder en Villaverde Mogina. El origen del fuego fue intencionado, tal y como ha podido comprobar la Junta de Castilla y León. Así lo defiende -y denuncia- su propietario, Miguel Ángel Villaquirán, ganadero y a su vez alcalde de este pueblo a 40 kilómetros de Burgos en dirección Valladolid.

«No cabe otra posibilidad de que alguien se haya acercado a prenderlo», reconoce. El inmenso montón de paja continúa todavía a día de hoy -y lo hará varias jornadas más- desprendiendo un intenso humo que se puede vislumbrar desde varios kilómetros a la redonda. «Eran los fardos de toda la campaña. El trabajo de todo el verano echado por tierra en un momento», lamenta este profesional del campo.

Además de fincas agrícolas, Villaquirán cuenta con una explotación ovina, la destinataria de esos fardos que arden sin control desde la madrugada del martes. «Este año hay escasez de paja por la sequía. Si encima hay poca y me la queman, con el enorme coste que supone empacar…», admite.

Con las reservas para pasar el invierno consumiéndose poco a poco delante de sus ojos, Miguel Ángel Villaquirán ha tenido que empezar una búsqueda a contrarreloj de paja para alimentar a sus ovejas. 

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Fuente original: www.diariodeburgos.es