El interés mostrado por varias familias para establecerse en Frías ha motivado al equipo de gobierno a impulsar un plan de vivienda y ofrecer en alquiler cuatro inmuebles de propiedad municipal. También nuevos servicios culturales en la Casa Salazar, una casa colgada y en el convento de Vadillo con los que se generarán varios empleos. Dos de estas casas se encuentran amuebladas y preparadas para «entrar a vivir de inmediato», declara a este periódico la alcaldesa de la localidad, Silvia Quintana, mientras que los otros dos tendrán que pasar por el ‘taller’.
El primero de ellos, de dos plantas, se ubica en el edificio consistorial -parte de arriba- y cuenta con un baño, cocina, tres dormitorios y un salón, y la reforma la costeará íntegramente la Junta de Castilla y León y la Diputación a través del programa Rehabitare. La regidora afirma que el «Ayuntamiento ya ha firmado el convenio de colaboración» gestionado por la administración regional para comenzar la obra «cuanto antes y destinarlo a alquiler social con el fin de intentar fijar población y frenar la despoblación». Se trata de un inmueble inaccesible para personas con movilidad reducida -con escaleras- aunque la intención de la regidora contempla instalar «un ascensor, quizás en un futuro, no inmediatamente».
Por otro lado, la segunda vivienda pendiente de una reparación -situada en la conocida como casa taller- se someterá a un lavado de cara gracias a una subvención de la institución provincial (segunda fase del Proyecto VAR 2026) de 50.000 euros suficientes para llevara a cabo varias mejoras y amueblarla. En este caso, dispone de despensa, dormitorios distribuidos en dos plantas, cocina y baño y no tiene calefacción, pero la intervención sí considera la instalación.
Desde el Ayuntamiento han anunciado que «próximamente habrá nuevas viviendas de alquiler social» y que aquellas personas interesadas en optar a ellas «tienen ya la posibilidad de inscribirse como demandado en el Registro Público de Demandantes de Vivienda de Protección Pública de Castilla y León», comenta Quintana. Las que se encuentran preparadas para entrar a vivir son las situadas en El Crucero, junto al comedor escolar, y en el centro, y ambas «están amuebladas», recalca la alcaldesa, que respecto al precio de arrendamiento prefiere no decir nada de momento porque no lo ha consensuado con la corporación. Por ahora no está previsto reformar más inmuebles pero sí inaugurar a «corto plazo» un auditorio en el convento de Vadillo y un espacio cultural multiusos que ofrecerá una experiencia virtual y coworking en la Casa Salazar.
En otros pueblos. El Ayuntamiento de Oña también ampliará próximamente la oferta de inmuebles destinada a jóvenes y familias al restaurar cinco pisos en el antiguo cuartel de la Guardia Civil y un sexto en la calle Barruso que irá dirigido a familias que lleguen a la localidad a través del Proyecto Arraigo; este último está pendiente de arreglar. Asimismo, la vecina Poza de la Sal pondrá a disposición de nuevos vecinos siete viviendas.
Fuente original: www.diariodeburgos.es