La masa de aire gélido que ha refrigerado el ambiente en la capital en las últimas horas ha dejado también la madrugada más fresca de … los últimos cuatro meses. No hacía tanto frío al amanecer desde hace 115 días. Ha ocurrido a las ocho en punto. A esa hora el mercurio ha descendido hasta los 8,1 grados en la capital.
Esa mínima es la temperatura más baja registrada en Valladolid desde un lejano 18 de mayo, cuando se alcanzaron los 6,9. Pero entonces era primavera. Ahora aún es verano (astronómico).
Y llama la atención este bajón térmico después de un periodo estival que se ha situado, y de largo, como el más cálido desde que existen registros fiables y que ha dejado 17 días de ola de calor repartidas en cinco periodos entre junio, julio y agosto y 9 noches tropicales. La última vez que el mercurio no bajó de los veinte grados ocurrió hace tan solo unas jornadas, el 5 de septiembre, cuando se registró una inusual mínima de 21 grados.
Las anteriores noches tropicales se vivieron de manera consecutiva entre los días 21 y 25 de junio (aquella fue la primera y también la más tórrida ola de calor del verano), cuando llegaron a alcanzarse los 23,1 grados (el 22 de junio), la mínima más alta de los últimos cuatro meses. A esas cinco noches asfixiantes (se registraron 20,2; 23,1; 21,3; 22,3 y 22,2 grados) se sumaron después, en su caso en jornadas aisladas, las vividas los días 7 (20,8) y 30 de julio (23), el 19 de agosto (21,1) y el citado 5 de septiembre (21).
La mayoría de esas noches se incardinaron dentro de las cuatro olas de calor registradas durante el verano. La primera, y la más cálida, se sucedió entre los días 21 y 24 de junio (cuatro jornadas), cuando se alcanzó un pico de 40,6 grados (la máxima más alta de 2026). Después llegaría la de mayor duración del periodo estival, del 5 al 11 de julio (siete días), que dejó una máxima de 39,1 grados (el día 6). Las dos últimas, de tres días cada una, se vivieron entre el 28 y el 30 de julio y del 12 al 14 de agosto (38,7 grados se alcanzaron el día 13).
El episodio más tórrido del periodo estival se vivió en junio, cuando se alcanzaron los 40,6 grados, y el más largo llegó en julio
Cabe recordar que se considera ola de calor cuando se registran, en el caso de Valladolid, tres jornadas consecutivas con las máximas por encima de los 36,2 grados. Y en el más que caluroso arranque de septiembre, que dejó una temperatura media que se elevó casi siete grados por encima de lo normal entre los días 1 y 8, no se llegó por décimas a vivir una nueva ola de calor. El mercurio llegó a alcanzar el día 4 los 38,1 grados, el segunda temperatura más alta registrada en septiembre en Valladolid (la más elevada, con 38,2, se vivió el 6 de dicho mes en 1988).
Un frente frío puso fin al último episodio de calor a primera hora de la noche del pasado martes e hizo descender las temperaturas de manera más que notable el miércoles (la máxima fue de 22,3 grados y la mínima de 13) y, de nuevo, este jueves, cuando los termómetros de la capital han descendido hasta los 8,1 grados, la temperatura más baja de todo el verano y la más baja también desde un lejano 18 de mayo.
Helada en Ávila y mínimas de menos de un grado
En la provincia se han registrado hoy mínimas aún más bajas, de 5,6 y 5,7 grados, en Sardón de Duero y Fuente el Sol, respectivamente. Y en Castilla y León se han anotado cuatro de las diez mínimas más bajas del país, con -0,4 grados en el puerto del Pico (Ávila) -la segunda por detrás de los -1 grados de Cap de Vaqueira, en Lleida-; 0,1 en Palacios de la Sierra (Burgos); 0,5 en Vinuesa (Soria); y 0,7 en Cuéllar (Segovia).
Las mínimas más bajas de los últimos meses en Valladolid, sin llegar al extremo de hoy, se registraron el 28 de agosto, con unos atípicos 9,7 grados; y los días 5 y 10 de julio (9 y 9,1 grados). Esas tres jornadas, y la de este jueves (10 de septiembre), fueron las únicas en la que el mercurio bajó de los diez grados desde el 20 de mayo (el 19 de aquel mes se registraron 8,7 y el 18 los mencionados 6,9).
Previsión para el final de las fiestas
El fresco, en cuanto a las madrugadas, continuará en los próximos días, cuando se esperan mínimas de entre 10 y 12 grados hasta el domingo. El calor diurno, sin embargo, volverá a protagonizar las últimas jornadas de las fiestas de la Virgen de San Lorenzo, con máximas en ascenso que pasarán de los apenas 25 grados de este jueves a los 28, 29 y 31 que se esperan para el viernes, sábado y domingo, respectivamente.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé un nuevo episodio de calor para el comienzo de la semana con viene, cuando el mercurio volverá a rondar los 35 grados el lunes y el martes (lo habitual para septiembre son 25), con mínimas cercanas a los 15.
Y después, a medio plazo, se prevé un largo periodo de estabilidad con el mercurio oscilando entre los 24 y los 30 grados y mínimas suaves en torno a los 15.
Lo que no se atisba en un horizonte cercano son precipitaciones. Septiembre, de momento, ha dejado 11 litros por metro cuadrados caídos en tres chaparrones los días 4, 8 y 9.
Registros inéditos en España
Y así, si no hay novedad, concluirá el verano astronómico el próximo 23 de septiembre para dar paso a un otoño que se prevé que sea más cálido y algo más húmedo de la capital.
El verano meteorológico (se considera como tal a los meses de junio, julio y agosto) ya se situó como el más cálido de la historia tanto en Valladolid, con unos inéditos 24,8 grados de temperatura media (0,5 más que el anterior récord de 2022 y 0,6 más que en 2025), como en el conjunto de España, donde se alcanzó una temperatura media de 24,5 grados (0,3 por encima del anterior récord de 2025), según informa la Aemet, que apunta a que nunca antes, en el conjunto de la península, se habían registrado la friolera de 61 días de ola de calor (20 más que el anterior récord de 2022).
Fuente original: www.elnortedecastilla.es