Los conciertos de las fiestas patronales de Aranda de Duero no tienen edad. Aquí el electrolatino se baila desde el carrito hasta la jubilación. Niños, adolescentes, veinteañeros y quienes vivieron en primera persona el auge del género hace más de una década se encontraron anoche frente al escenario para recibir al artista más conocido del género, Juan Magán.
Pero antes de que apareciera el protagonista de la noche, un DJ calentó los motores a los asistentes que ya ocupaban prácticamente todo el espacio preparado este año para los conciertos, ubicado en la calle Isabel de Castilla, junto a la estación de tren de la localidad.
La fórmula tenía la gloria asegurada, una sucesión de éxitos de reguetón capaces de reconocerse en apenas unos segundos. De Ozuna a Daddy Yankee, pasando por Tusa, de Karol G y Nicki Minaj, o Bad Bunny. El viaje a través de los veinte años de carrera que celebra el artista terminó con un pop mucho más sonorámico de la mano de La La Love You.
Una mezcla de generaciones y estilos que sirvió para comprobar que la música de las fiestas arandinas tiene pocos prejuicios. Entre el público había incluso quienes se estrenaban esa noche en un concierto en la localidad. Un grupo de jóvenes, bastante anticipado a la hora de comienzo, reconocía antes del show que suponía la primera vez que acudían a uno y que Juan Magán estaba entre sus artistas favoritos.
Tras un inicio lleno de temazos y ante la pregunta recurrente desde los altavoces de «¿estáis preparados?», el artista no se hizo esperar más y saltó al escenario para interpretar su conocidísima canción No sigue modas.
Después llegaron otras como Se vuelve loca o Mal de amores. En esta última, Magán explicó que la había compuesto precisamente para todos aquellos que alguna vez habían sufrido uno. Continuaron otros temas muy conocidos del artistas entre los que se encontraba Verano Azul. Y siguió, con una fiesta que no paraba de recordar canciones de los últimos años. «Hay calor en la ciudad, hay calor en la bahía», coreaba el público, para recordar la colaboración con Enrique Iglesias antes de seguir recorriendo una trayectoria en la que se acumulan muchas letras reconocibles prácticamente desde la primera palabra.
Un momento especial llegó con una dedicatoria, la de Magán a Ceuta. No lo hizo con uno de sus temas, pero sí con uno muy conocido: Me rehúso, de Danny Ocean. También hubo tiempo para homenajear a la corte real, quienes conquistaron el escenario con sus pasos prohibidos.
Mientras, las barras también notaban el movimiento de las fiestas. Los camareros reconocían estar satisfechos con la afluencia de estos días, aunque señalaban las dificultades que presenta este espacio para albergar un concierto por la propia distribución de varios elementos como columpios o árboles.
Fuente original: www.diariodeburgos.es