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La ‘Capilla Sixtina’ de Briviesca abrirá al turismo este invierno tras su restauración

La ‘Capilla Sixtina’ de Briviesca abrirá sus puertas al turismo por primera vez desde hace más de una década una vez que finalice la mejora integral en la que está sometida, previsiblemente a principios de diciembre. Batea Restauraciones, encargada de realizar la intervención, había planificado llevarla a cabo al completo, aunque los plazos dependían de «cómo vendría la financiación de los fondos asociados», comenta Rosa Tera, portavoz de la empresa. En la fase actual de los trabajos -y la última- recuperarán toda la pintura mural y también las vidrieras, el retablo, suelo, varias tallas y la sillería.

El avance de los trabajos permitirá en cuestión de días desmontar dos de los seis cuerpos del andamio (que actualmente llega hasta la linterna) que instalaron en mayo y centrar la actuación en las zonas más próximas al suelo. Las paredes blancas han dado paso a las imágenes a todo color que habían desaparecido como consecuencia de las humedades, y a falta de rematar alguna parte, las paredes se muestran limpias, totalmente consolidadas y con buena parte de la policromía reintegrada. Beatriz Gómez, jefa de obra, explica que han «eliminado los repuntes anteriores y retocado todas las faltas existentes en tono blanquecino con un tono más bajo a la pintura original». Si uno las contempla desde cerca, apreciará la variación; sin embargo, desde abajo se ve todo el lienzo perfectamente. También el resplandeciente sol dorado (cubierto hasta ahora) que reina en la linterna e ilumina la sala.

El proceso tiene su dificultad y lo más complicado a lo que hasta el momento se ha enfrentado el equipo de cinco restauradores corresponde con la «consolidación y fijación de los muros y sus detalles», aclara. Merche, una de las profesionales que se encarga de devolver el color a la Capilla del Sagrario de la Colegiata de Santa María sentía que la obra «parecía un problemón porque no se veía prácticamente nada». No obstante, con el paso de los meses y después de «usar mucho pincel y potenciar los colores, el resultado es extraordinario», afirma. Trabaja en la compañía desde hace un año y reconoce que el espacio es «increíble porque tiene muchísimos detalles; todo se desarrolla mejor de lo esperado».

La obra se alargará hasta diciembre y contempla, además de recuperar toda la pintura mural, la mejora de vidrieras, del retablo, varias tallas y la sillería. En principio, habrá que pagar por la visitaUn sol dorado se deja ver por primera vez en la linterna de la Capilla del Sagrario tras una intensa limpieza. – Foto: Alberto Rodrigo

Una planta más abajo, Sofía, levanta una capa de pintura plateada bastante despegada con una pequeña rasqueta para sacar a la luz la original, de tonalidad azul oscuro, en una de las esquinas. Protege su nariz y boca con una mascarilla  para evitar absorber las minúsculas partículas que se desprenden. A su lado, Fernando comprueba que la intervención cumple con lo proyectado inicialmente.

Letras y tallas. Respecto a los textos que aparecen en alguna de las paredes, acompañados siempre por dibujos, Gómez confirma que «sabemos perfectamente lo que pone porque lo tenemos transcrito y al tener bastante claro por dónde van las líneas y no haber ninguna palabra perdida entera, podremos reponer las descripciones por completo». Una vez que acaben con la pintura, darán paso a la restauración de las vidrieras, el retablo, las puertas de acceso a la iglesia, la sillería y el suelo. El equipo pretende retirar la madera que cubre la baldosa original y arreglarla en el caso de que aparezcan desperfectos, todo «sobre la marcha». Las tallas originales de madera viajarán en breve al taller de Batea -en Burgos- y no se contempla eliminar la grieta y mejorar el estado del arco de la puerta de acceso al espacio al pertenecer a la antecapilla.

Una vez que la rehabilitación finalice, las puertas abrirán de nuevo a las «visitas guiadas», aclara el párroco de la ciudad, Emilio Maestro. Por ahora desconoce si la gestión recaerá sobre la Iglesia, la Oficina de Turismo municipal o en ambas partes; lo que sí adelanta es que «habrá que pagar una pequeña cantidad» para conocer y disfrutar del interior de la Capilla briviescana.
 

Fuente original: www.diariodeburgos.es