La superficie quemada en La Calabaza asciende a 70 hectáreas
La perimetración definitiva de la superficie afectada por incendio que se desató el domingo en el monte de La Calabaza de Aranda de Duero ha aumentado de las 30 hectáreas iniciales hasta las 70 que se han quemado por culpa del fuego, que se propagó rápidamente por uno de los pulmones verdes de la capital ribereña avivado por las rachas de viento que soplaron en sus horas de mayor virulencia.
De la superficie total, la amplia mayoría, un 93%, corresponde a terreno forestal, con 65,6 hectáreas afectadas, de las que casi 58 son de masa forestal. El resto de la zona quemada abarca a 7,7 hectáreas de matorral y algo más de 5 de superficie agrícola.
A lo largo de la jornada de hoy miércoles, Bomberos de Aranda y agentes forestales trabajaron sobre el terreno para terminar de apagar el fuego latente que aún era visible en algunos tocones de árboles, que no dejaban de soltar columnas de humo. «Ha habido llamadas alertando de que se había reavivado el fuego, pero la verdad es que no, son restos habituales en este tipo de incendios», confirma un agente forestal que lleva desde el domingo implicado en la extinción de las llamas. Una calificación, la de extinguido, que por precaución no se ha emitido aún, pero que los medios que trabajaban para erradicar cualquier posibilidad de reactivación esperan poder decretarla mañana jueves.
Mientras tanto, Policía Nacional y los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León trabajan de manera coordinada para esclarecer las causas que provocaron el inicio de las llamas. A falta de concretar la definitiva, lo que sí que se ha descartado en que el incendio haya sido intencionado. Durante estos trabajos se han tomado muestras de distintos puntos afectados por las llamas, pero se ha podido identificar como seguro que el arranque de este desastre para una de las mayores zonas verdes de la capital ribereña se sitúa en una de las tierras al borde de la carretera de Aranda a Quemada.
Fuente original: www.diariodeburgos.es
