Los huevos por las nubes, y las gallinas registradas en Burgos

El encarecimiento de la docena, el ferviente interés de la población por una alimentación más sana y natural, la búsqueda de la autosuficiencia o el aumento de la conciencia medioambiental están detrás del incremento del número de explotaciones avícolas para autoconsumo.

Cada vez son más los burgaleses, especialmente los que viven en un pueblo o tienen una pequeña finca, corral o casa vieja, los que optan por criar gallinas para obtener huevos todas las mañanas. Este hecho tan arraigado en el medio rural desde hace siglos, no obstante, no se ha logrado librar de los tentáculos de la administración. Desde el 1 de enero de 2024 es obligatorio dar de alta todas estas pequeñas productoras pese al desconocimiento del público.

El artículo 16.5 del Real Decreto 637/2021, de 27 de julio, lo deja muy claro. Los titulares de las explotaciones de autoconsumo, tal y como se definen en el artículo 2.h), estarán obligadas a efectuar una comunicación previa para que se incluyan en el Registro general de explotaciones ganaderas. Aunque el desconocimiento del hecho no exime de su cumplimiento, en la provincia tan solo 2.879 burgaleses han dado de alta sus explotaciones. A pesar de que es imposible conocer el número exacto o aproximado de las que hay, esta cifra es seguro muy inferior a las activas a día de hoy. Desde que se publicó el Real Decreto, el 29 de julio de 2021, la Junta notificó un aumento de los registros. Los 1.963 iniciales han crecido un 46% en menos de cuatro años y medio.

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Fuente original: www.diariodeburgos.es