Una empresa arandina abandera el transporte internacional de ganado con rutas en varios países

El grupo arandino Hermanos de Pablo Arribas mantiene una intensa actividad en el transporte internacional de ganado, con rutas estables que conectan distintos países europeos con explotaciones situadas en España. La empresa, que cuenta con alrededor de 110 trabajadores, desarrolla su operativa en un contexto de cambios continuos en el sector, marcado por el endurecimiento de la normativa, la volatilidad del mercado y la presión de la competencia exterior.

En los últimos años, la firma, considerada una de las referencias provinciales en logística de animales vivos, ha reforzado su estructura de transporte, con una flota de unos 30 camiones, y prevé incorporar próximamente nuevos equipos que introducirán mejoras técnicas. Entre ellas, la implantación de contenedores completamente climatizados y con aire filtrado, diseñados para crear un entorno independiente del exterior durante los desplazamientos internacionales.

En el ámbito ganadero, la empresa trabaja actualmente en la construcción de nuevas granjas, con el objetivo de ampliar su capacidad productiva y adaptarse a las nuevas exigencias técnicas, sanitarias y medioambientales. «Hemos ido creciendo en ganadería y ahora estamos desarrollando nuevos proyectos para seguir adaptándonos a los tiempos», explica Javier de Pablo, uno de los gerentes de la empresa.

La evolución de la firma se produce en un contexto complejo para el porcino, con un mercado muy volátil, afectado por factores sanitarios internacionales como la peste porcina africana y por la incertidumbre que generan acuerdos comerciales como Mercosur. «En Europa trabajamos con muchas normas que no existen en otros países, y eso nos pone en una situación de competencia desleal», advierte de Pablo, que reconoce que esta situación obliga al sector a extremar la eficiencia.

Los viajes están sujetos a una normativa muy estricta de bienestar animal

Actualmente, la empresa opera sobre todo en un entorno europeo cercano, viaja a Francia, Portugal, Italia o Países Bajos. «La ley de bienestar animal hace que nos movamos en un radio más corto, porque los viajes largos cada vez resultan más difíciles de gestionar», apunta Javier. De la misma forma, el gerente explica que mantienen también muchos viajes dentro de las fronteras, no sólo se centran en trabajos internacionales.

Además del crecimiento productivo y logístico, la dirección subraya su apuesta por la estabilidad laboral y la conciliación, en un sector especialmente afectado por la escasez de conductores. «Nos importa mucho que la gente esté bien. No es solo el salario económico, también el salario emocional y la calidad de vida», destaca.

La empresa ha desarrollado una organización interna que permite que muchos chóferes finalicen sus rutas en base, reduciendo ausencias prolongadas del hogar. «Buscamos que cuando lleguen puedan conciliar, estar con su familia o hacer vida normal», añade.

Imagen del porcino. A este escenario de cambios en las normativas, se suma el debate social que en los últimos años rodea al sector porcino, especialmente en relación con el impacto de las explotaciones, la gestión de residuos, el consumo de agua o el bienestar animal.

Javier de Pablo reconoce que estas polémicas han tenido reflejo directo en la actividad. «Es un sector muy expuesto. Hay una parte de la sociedad que cuestiona nuestra actividad, y eso también acaba influyendo en la normativa y en la percepción pública», señala.

Desde la empresa defienden la necesidad de diferenciar entre modelos de producción. «No todo vale. Una cosa es cumplir la ley y otra es hacer las cosas bien. Cuando alguien trabaja mal, daña a todo el sector», apunta el gerente.

Fuente original: www.diariodeburgos.es