En busca de los contenedores perdidos en un pueblo de Burgos

Hubo un tiempo en el los dinosaurios reinaban en la Demanda. Pero se perdió.Ese mundo ya no existe, aunque su búsqueda atraiga miles de años después a curiosos y turistas -menos de los que debería- gracias al empeño del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes (CAS), con tanta motivación como escasos apoyos. A muy pequeña escala le pasa lo mismo a una convecina, que lucha contra viento y marea por recuperar un elemento tan imprescindible en nuestra civilización como lo fueron antaño los braquiosaurios o terópodos.

Para Rebeca Ruiz, encontrar un contenedor de  papel y plástico cerca de su casa o de su negocio se ha convertido en una tarea más compleja que clasificar los miles de fósiles acumulados en el Museo de los Dinosaurios.Esta empresaria hace años que apostó por quedarse en su localidad natal y generar riqueza con su pasión por la fotografía, abrió F2Estudio y su cámara ha retratado ya miles de historias humanas. Bodas, comuniones, fiestas patronales, quintos…Toda una cantidad de recuerdos, que también genera toda una cantidad de residuos.

Sin embargo, desde marzo de 2025 se lo han puesto imposible. Un buen día bajó con una montonera de cartones y plásticos y se encontró con que los contenedores de la calle Filomena Huerta, 4 azulas y 3 amarillos, habían desaparecido y en su lugar solo quedaba un cartel del Ayuntamiento en el que se informaba de la orden del Consorcio Provincial de Residuos de retirarlos.Al parecer, se adquirió un camión de mayores dimensiones con el que al parecer el conductor no quiere acceder marcha atrás.

En esa calle, en pleno centro de Salas, no solo vive Rebeca. Funcionan además bares y otros negocios, y desemboca en el mercado de abastos de Salas. Pero ella decidió no resignarse y todavía hoy, más de un año después de la desaparición, insiste en recuperarlos. «He llamado y he puesto quejas en el Ayuntamiento, el Consorcio de Basuras,  la Diputación, la Mancomunidad… y nada», explica. Es más, desde esta agrupación de municipios, que da servicio a más de 5.000 empadronados en una treintena de poblaciones, le han llegado a reconocer que ahora «tienen más trabajo» porque al desaparecer los cubos de recogida selectiva «lo tiran todo al normal y se llenan antes», añade. Solo ellos se han dignado en contestar a la fotógrafa.

Si pensara solo en ella, no protestaría. «Para mí mejor, porque estaban debajo de mi casa, desprendían olores y estaba hecho todo una porquería», asume.Pero le preocupa el mundo que dejará a su hija. «Ahora para reciclar tengo que coger el coche e ir al punto limpio, lo que aporto al medio ambiente por un lado lo gasto en gasolina», subraya indignada.

Esta semana, el Ayuntamiento ha comunicado a los comerciantes que el camión pasará lunes, miércoles y viernes a recoger el cartón en tres puntos habilitados, uno de ellos la zona de Filomena Huerta.Quizás no todos sean sordos.  



Fuente original: www.diariodeburgos.es