Descienden en Aranda de Duero las peleas en Santa Catalina, pero se mantienen por encima de 2024

La conflictividad en Santa Catalina da un leve respiro este verano respecto al año anterior. Según los datos aportados por el 112 de Castilla y León los avisos de peleas en este barrio de Aranda de Duero se han reducido un 15% en los meses estivales si se comparan con el repunte de incidentes registrados hace doce meses, pero siguen lejos de los de 2024. Esta mejora de los datos está relacionada con el trabajo realizado por parte de la Policía, tanto Local como Nacional, para evitar problemas en el entorno.

El año pasado, pese a las acciones puestas en marcha por las instituciones arandinas junto a la Subdelegación del Gobierno, la zona sufrió un aumento de incidentes y alcanzó 27 avisos entre junio y agosto. Este número resultaba alarmante debido a que en el verano anterior tan sólo se habían comunicado 9 peleas. Las cifras actuales, aunque más bajas, mantienen a Santa Catalina como uno de los puntos claves en los que la Policía Local centra su vigilancia.

Desde el cuerpo de seguridad municipal, su responsable, Francisco Polanco, relaciona parte de esta reducción con el incremento de la presencia de agentes y con el trabajo preventivo que se lleva a cabo desde hace meses. «Se realiza una importante labor. Estamos de forma continua en la zona», explica, sobre la evolución de los incidentes en el barrio arandino.

Polanco apunta a que durante todos los meses que han pasado desde que se intensificó la vigilancia, el trabajo no se ha limitado a intervenciones una vez que se produce una pelea. La estrategia pasa precisamente por intentar evitar que lleguen a desencadenarse. Para ello se han reforzado los controles y la presencia de patrullas en aquellos lugares y momentos en los que la experiencia policial indica que existe una mayor posibilidad de que surjan problemas. El jefe de Policía Local señala que la misión del cuerpo está orientada a la prevención.

El trabajo policial se intensifica en la hora de cierre de los bares para evitar altercados

Uno de los momentos especialmente sensibles y, que es vital para evitar problemas, coincide con el cierre de los establecimientos. «Estamos reforzando mucho el tema de respetar los horarios», asegura el responsable. La presencia de los agentes en esas franjas busca precisamente rebajar la tensión cuando las calles concentran a un mayor número de personas. De esta forma, el control policial actúa como elemento disuasorio antes de que una discusión pueda acabar convirtiéndose en algo más.

Un punto que ayuda a mejorar la situación en el barrio está relacionado con algunas de las personas que habían protagonizado problemas anteriormente y que, actualmente, ya están detenidas o se han marchado a otros lugares.

Uso de armas blancas. Una de las mayores preocupaciones que manifiesta la Policía Local supone ciertos elementos peligrosos que se han llegado a utilizar en las peleas registradas. El cuerpo de seguridad señala que cada vez resulta más común encontrar que los agresores portan ciertas armas blancas o usan botellas rotas en determinados enfrentamientos, algo que termina elevando de manera considerable que una pelea se salde finalmente con consecuencias mucho más graves.

La mirada está puesta ahora en las fiestas patronales de Aranda, otro de los momentos del año en los que la Policía Local espera un incremento de incidentes. El cuerpo de seguridad prepara un dispositivo similar al de otros años, con especial atención a los puntos y horarios de mayor afluencia.

Fuente original: www.diariodeburgos.es