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Royuela vuelve a hablar en gachero

Hay pueblos que durante un día parecen cambiar de época y volver la vista unas cuantas décadas atrás. Ayer, Royuela del Río Franco se llenó de banderines colgados sobre las calles, hoces y objetos antiguos sacados de las casas de los vecinos, puestos de artesanía y bailes de jotas que dibujaron una estampa que invitaba a detenerse. Fue la propuesta del V Día del Arlanza, una jornada concebida para reivindicar la vida en los pueblos, y sobre todo, para recuperar aquello que forma parte de su memoria. 

Esta vez, la Asociación Juvenil Gachera, formada por los jóvenes del pueblo, fue la encargada de organizar la cita junto con la plataforma ArlanzaTé. El propósito de los gacheros iba más allá de llenar el municipio un sábado de septiembre. La asociación quiso reivindicar que los pueblos también existen más allá de agosto. «Mucha gente solo viene en verano y el resto del año se queda olvidado», lamentaba su presidenta, Desiré Díez. Por ello, el día del Arlanza buscó ser una excusa para volver en un fin de semana cualquiera, cuando no hay fiestas patronales ni vacaciones, y convertirse en motivo suficiente para acercarse un municipio que durante unas horas recupera aquello que normalmente permanece guardado.

«Hemos querido recolectar todas las antigüedades para darles un poco de vida», explicó Desiré. Y buena parte de ese patrimonio no salió de un museo, sino de las casas de los propios vecinos, que sacaron objetos que llevaban años guardados y ayer volvieron a ocupar las calles y contar cómo era la vida de sus propietarios. 

Pero había algo que obligaba a mirar dos veces. Las palabras. ‘¿Qué significa capillo?’, se leía sobre una cartulina de color naranja. ‘Hoy de este pueblo no te irás sin aprender una palabra más’, advertía otro cartel. La propuesta, iniciativa de los propios vecinos, convertía las calles en un pequeño juego de 58 palabras en el vocabulario tradicional gachero, en el que había que levantar las cartulinas para descubrir el significado de términos que todavía sobreviven en el habla local. 

‘Capillo’ significa tener saque, ‘zarracina’ es escabechina, ‘abrigaño’ se le dice al resguardo del sol y ‘achiperres’ son todos esos bártulos y trastos que hay por casa. Así lo explicaba con entusiasmo un orgulloso vecino de Royuela. 

El ambiente ayudó a completar ese viaje. A su alrededor, se desplegó una jornada con talleres para hacer rosquillas o de acuarelas, puestos de artesanía y otras actividades como bailes tradicionales de jota que hicieron de Royuela del Río Franco un pequeño escaparate de la tradición de la comarca del Arlanza. Las calles se llenaron de vecinos y visitantes mientras la decoración hizo el resto y el programa reservó espacio para espectáculos y concursos. La mañana comenzó con una exhibición de caballos y una gincana ecuestre, luego se dio paso a un espectáculo itinerante para los más pequeños y concluyó con el tradicional concurso de porrón. Después, la paellada en el frontón y los juegos tradicionales daban paso a una fiesta que se prolongó hasta la noche. 

Los grupos burgaleses ‘El Nido’, con su folk de referencia nacional; ‘Castora Herz y la Quadrilla’, con un estilo folktrónico, y ‘Romeo y su nieta’, con su rock alternativo, pusieron el broche final a la jornada.

Fuente original: www.diariodeburgos.es