Briviesca condiciona la obra del claustro gótico de Santa Clara al 2% Cultural
El delicado estado de conservación del claustro gótico del convento de Santa Clara preocupa al equipo de gobierno de Briviesca. Tras comprárselo recientemente a la comunidad religiosa Iesu Communio y comprobar el riesgo que realmente corre, el alcalde, José Solas, y el resto de concejales de su partido pretenden presentar el proyecto de rehabilitación integral a la próxima convocatoria del Programa 2% Cultural del Gobierno.
El paso del tiempo juega en contra de este desconocido a la par que impactante espacio -inutilizado desde hace décadas- y los desprendimientos de elementos decorativos y estructurales y la desvirtuación de la propia estructura se repiten cada vez con más frecuencia. Los restos de las paredes, columnas y techos se acumulan en el suelo (también excrementos de palomas, al contrario que en la parte reformada); del mismo modo varias decenas de tejas, palés de madera, barras de hierro e incluso una escoba descansan en la galería. La exuberante vegetación crece descontrolada en el patio central y genera, aún más si cabe, una sensación de abandono con ramas apiladas y otras que se cuelan entre la arquería.
Las losas de piedra que cubren las antiguas tumbas de las monjas se han levantado con el paso de los años y las cruces de madera todavía aguantan sujetas en las paredes; una cinta de señalización roja y blanca alerta de los peligros existentes. La primera -y última- planta también se expone al peligro de venirse abajo y para evitar que el techo acabe por caer colocaron en su momento múltiples puntales metálicos.
Una memoria de hace más de 30 años contemplaba una obra de mejora de un millón de euros
El claustro forma parte de la Lista Roja del Patrimonio Español de Hispania Nostra desde el 26 de septiembre de 2019 al requerir «una restauración urgente al tratarse de la zona peor conservada» del monasterio briviescano, declarado Bien de Interés Cultural. El regidor no menciona la inversión que el Ayuntamiento, actual propietario, deberá afrontar en el caso de apostar por acondicionar este área en concreto con el fin de abrirlo al turismo, pero este periódico tiene constancia de que existe una «pequeña memoria redactada hace más de 30 años que contemplaba un gasto aproximado de un millón de euros», una cantidad probablemente inferior a la que actualmente exigirá una intervención de semejante calibre.
Solas ha conseguido a base de reuniones y negociaciones que comenzaron tras la toma de posesión lo que otros alcaldes también intentaron, más al tener constancia de que en los últimos años «alguna empresa y particular» mostraron interés por adquirir el inmueble. En su momento, una portavoz de la comunidad religiosa afirmó a este medio que varios «empresarios del sector de la hostelería» habían solicitado información sobre el complejo.
En el limbo. El alcalde de la ciudad reconoce que por ahora no barajan «ningún posible uso» del claustro gótico porque «primero hay que rehabilitarlo para garantizar su conservación». No obstante, reconoce que «tiene muchas posibilidades» al ser un espacio amplio y atractivo. La utilidad que darán a la huerta principal, cuya mejora sí la contempla el Plan de Actuación Integrado Bureba Viva y Dinámica impulsado por la Diputación de Burgos, tampoco está definido, aunque algo tiene en mente; «un auditorio o algo relacionado con la hostelería», aclara.
El Ayuntamiento formalizó la compra del histórico convento de Santa Clara por un importe total de 1.275.000 euros, de los cuales el 60% (765.000) los asume la institución provincial mediante Fondos Feder y el resto, 510.000, el municipio. La musealización del Centro de Interpretación del Románico arrancará próximamente.
Fuente original: www.diariodeburgos.es
