9 viviendas en Villaba y dos negocios en Aranda

Habían robado en otras ocasiones pero nunca con este modus operandi. Una banda de ladrones intentó robar el sábado en nueve viviendas de Villalba de Duero, en cinco de ellas estaban los vecinos dentro. “En una, el propietario estaba en la cocina cuando se encontró al ladrón cara a cara. Afortunadamente el asaltante huyó. Iba con pasamontañas”, relata el alcalde Alberto Rasero, con preocupación. “El pobre vecino se quedó bloqueado, no pudo ni llamar a la Guardia Civil hasta que la mujer se lo encontró”.

El primer robo tuvo lugar a las 19.30 horas y el último a las 23.00 horas. “Eligieron muy bien dónde iban a entrar: todo eran chalets, y todas eran viviendas habitadas todo el año”. Por suerte, en las cinco viviendas donde había vecinos en su interior, no llegaron a acceder, “salvo el que se encontraron en la cocina”. “En las cuatro que entraron causaron destrozos y desorden”.

Él lo tiene claro: iban sobre todo a por dinero y joyas. “No entraron en ningún merendero. Solo querían casas habitadas para coger dinero y joyas. No se llevaron nada más, ni siquiera ordenadores, que había”, sostiene.

El alcalde se enteró a las 21.50 horas. “Fui con la Guardia Civil, pero los ladrones jugaron al ratón y al gato porque mientras estábamos viendo los estragos de los primeros robos, ellos se habían desplazado de zona para entrar a más casas. Es algo muy extraño, nunca antes nos había pasado algo así, pero desde luego sabían muy bien dónde entraban por lo que sospechamos que estuvieron aquí días antes tanteando”.

Los nervios en el pueblo están a flor de piel. “La gente está muy angustiada”, lamenta a sabiendas de que los chalets asaltados se encuentran en una localización lamentablemente muy favorable para los amantes de lo ajeno. “Algunas son zonas oscuras que están al lado de fincas de labranza”.

Villalba de DueroLoreto Velázquez

Según apuntan varios vecinos, vieron dos coches circular a mucha velocidad de camino a la ermita de la Virgen del Prado. “Uno de ellos cuando vio que se acercaban a su casa, encendió las luces del jardín y entonces se fueron, pero claro no le dio tiempo a ver nada, porque era de noche”, afirma el regidor con la esperanza de que una de las cámaras del pueblo haya podido grabar alguna pista.

En los chalets donde los vecinos estaban en el interior, los ladrones, que “debían estar de barro hasta la rodilla”, dejaron huellas junto a la ventana del salón, pero otros que justo no estaban en casa, se encontraron todo tirado. “Hay un vecino que venía de Toledo donde está su pareja en el hospital de parapléjicos. La verdad es que se te cae el alma a los pies”.

Hay que estar especialmente atentos

Mientras la Guardia Civil y la Científica buscan huellas, en plena investigación, el alcalde hace un llamamiento a los vecinos para que estén especialmente atentos. “Hay que estar pendiente y si se ve algo extraño llamar a la Guardia Civil”.

Los robos se producen tan solo cinco días después de que dos jóvenes entrasen sin permiso en el edificio de usos múltiples de Villalba, donde se encuentra el centro médico, unas salas didácticas y un espacio cultural, y vaciasen todos los extintores, provocando una polvareda que aún siguen limpiando en el municipio. “Ya van dos limpiezas y no hay forma”, lamenta el alcalde, sin olvidar los termostatos de la climatización, que también arrancaron.

El ambiente era ta irrespirable que el centro de salud tuvo que suspender el servicio médico durante varios días. “A uno de ellos le pillamos porque estaba en el bar lleno de polvo de extintor, pero el otro huyó y la investigación sigue abierta”, confía.

En ese caso, los desperfectos rondan los 4.000 euros. “Hoy martes reabriremos el centro para acoger una jornada sobre despoblación en la Ribera del Duero burgalesa”.

El ladrón rompió uno de los ventalanes de Tío JuanilloPolicía Local

Más robos en el centro de Aranda

La oleada de robos afecta además a otras localidades como Aranda de Duero. Si el pasado 17 de enero rompían de nuevo el escaparate de la Perfumería París, el sábado el bar restaurante Tío Juanillo amanecía con una agujero en uno de los cristales y en el interior, desperfectos y jamones que habían desaparecido. Tampoco estaba la caja registradora. Gracias a la llamada de unos vecinos que vieron acceder al ladrón en la madrugada, la Policía ha podido detener al presunto autor. Al joven, de 19 años, se le acusa de un robo con fuerza.

Según explica la Policía Local, el hombre rompió uno de los cristales con un hacha o con una tapa de alcantarillado, ya que ambos objetos se encontraban en la escena.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com