Lluvias, calor, descuidos y reincidencias. Todos estos factores y alguno más se dan en la oleada de expedientes sancionadores incoados por el Ayuntamiento de Medina de Pomar entre los meses de octubre y noviembre y que se conocieron en el último pleno ordinario, donde se dio cuenta de los decretos de Alcaldía del último trimestre. En total, 60 expedientes están siendo tramitados por la Concejalía de Medio Ambiente y algunos afectan a más de una parcela, con lo que los terrenos afectados se acercan al centenar y se distribuyen por las principales urbanizaciones de la ciudad y una veintena de calles.
La portavoz del PP, Nuria Pérez considera que el equipo de gobierno «no busca mejorar el entorno, sino que tiene un afán totalmente recaudatorio». Además, se muestra partidaria de «primero enviar un aviso y de campañas de concienciación que informen de la Ordenanza para la Protección de la Calidad Ambiental antes de aplicar sanciones, puesto que muchos propietarios viven fuera, no ven habitualmente sus parcelas y no saben si ha crecido o no la vegetación». «Es injusto como actúa el Ayuntamiento», zanja.
Frente a esta opinión, la edil del área, Inmaculada Hierro, niega cualquier afán recaudatorio y defiende que «es más el gasto administrativo que lo que recaudamos, porque la mayoría de las sanciones se quedan en pequeñas cantidades de 25, 30 ó 70 euros con las bonificaciones». Hierro admite el gran volumen de expedientes, que han llamado la atención a la oposición. Pero justifica que se debe a que «las lluvias de junio y julio hicieron crecer mucho la hierba y muchos propietarios habían limpiado sus terrenos en abril o mayo».
La Policía Local revisó las parcelas y emitió sus informes a finales de julio y agosto, lo que explica según la concejal de Medio Ambiente esta avalancha de expedientes por falta de mantenimiento en las parcelas o por invadir parte de las aceras. A ello añade que parte se van a archivar, siempre que los afectados presenten pruebas -fotografías, facturas, etc- de que hicieron los deberes en primavera. Afirma que solo se exige una corta al año, pero recomienda que se realice lo más cerca del verano posible.
El Consistorio reduce la sanción un 50%, si el afectado realiza la limpieza durante la tramitación del expediente o en el plazo de 15 días después de que se le comunica la sanción, con lo que ahora muchos terrenos ya han sido limpiados. Una vez que se le comunica, si pagan en plazo también se le bonifica el 50% restante, con lo que la reducción llega al 70%.
En cualquier caso, Hierro defiende los resultados y la mejora del aspecto general de las urbanizaciones gracias a la política que puso en marcha en 2016 con los primeros requerimientos a propietarios, que si no respondían se enfrentaban, entonces si, a procedimientos sancionadores. Ahora, la falta de diligencia en la limpieza lleva directamente a incoar el expediente sancionador porque «queremos ver los espacios limpios para evitar incendios, por salubridad para evitar ratas y culebras y por la buena imagen de la ciudad tanto de cara a nuestros visitantes, como para favorecer la venta de esas parcelas urbanas».
Fuente original: www.diariodeburgos.es