Los agricultores contribuyen a apagar más fuegos de los que supuestamente se les atribuyen en origen. Su conocimiento del terreno y la movilización de los tractores en la colaboración de cortafuegos han sido determinantes en multitud de ocasiones para frenar incendios que, de otro modo, habrían resultado de consecuencias imprevisibles. El último ejemplo se ha vivido esta tarde en unos terrenos de Revilla Vallegera, junto a la vía del tren, en cuyo tendido se ha producido el incendio de manera accidental, según han confirmado fuentes de la Junta de Castilla y León.
En el dispositivo han participado un agente medioambiental, un helicóptero con base en Villaeles (Palencia), una autobomba, una cuadrilla de bomberos forestales de la Junta y bomberos voluntarios de la Diputación con base en el parque de Santa María del Campo y Lerma, además de los agricultores de la zona. Tras el trabajo desarrollado entre las 15:48 y las 17:29 horas se ha dado por extinguido. Se han calcinado 3,23 hectáreas de cereal.
Los bomberos voluntarios de Santa María del Campo agradecen la intervención de los agricultores. «Gracias a ellos, el fuego no fue a más», afirman, para añadir que se trata de un punto recurrente de siniestros en la línea ferroviaria.
La jornada, de mucho calor y peligro de incendios forestales, se ha salvado con este suceso, un conato en Caleruega, de origen desconocido, y otro en Tartales de Cilla (Trespaderne), causado por un rayo de las tormentas vespertinas que se han desatado en Merindades.
Fuente original: www.diariodeburgos.es