«Por fin hace buen tiempo», se alegraba Rodrigo Sevilla, un excursionista de Burgos que ayer se trasladó hasta Orbajena del Castillo para contemplar las maravillas de las cascadas de la zona, dado que por las lluvias de estos días han sufrido crecidas en sus caudales. Pero él no era el único, aprovechando que los rayos del sol dejaban atrás los nubarrones y regalaban un fin de semana con mejor climatología, multitud de burgaleses optaron por disfrutar del domingo visitando las bellezas naturales que ofrece la provincia en jornadas como las de ayer.
Uno de los saltos de agua más famosos está en Orbaneja del Castillo. Rodrigo Sevilla, Alba Espinosa y su perro Dante habían organizado su primera escapada del año parando en la cascada para después ver las correspondientes de Valdelateja y de Tobera. «Ya teníamos muchas ganas de poder hacer estas excursiones», aseguraba Rodrigo, que concretaba que «nos llamó la atención el vídeo viral de la crecida del río de aquí», un lugar que han visitado innumerables veces.
Por el contrario, Alicia Gómez y su familia era la primera vez que se maravillaban con la panorámica de este pueblo. «Es una pasada, me ha encantado», esta era su impresión. Estos turistas que venían de Cantabria se había citado con unos amigos de Burgos y juntos pasaron el día en la localidad. «Nos hemos animado por lo bueno que hace y porque el mes de febrero es cuando hay más agua», comentaba.
El sol también invitaba a sentarse en una terraza cercana a la cueva y contemplar el Risco de los Camellos tomando un vermú. Aunque los bares del pueblo estuvieran a rebosar, un pequeño puesto al lado de la cascada vendía rosquillas recién hechas, embutidos y quesos a aquellos que no pensaban a subir al pueblo. «Arriba tenemos una tahona, pero así acercamos los productos locales a los visitantes aquí», confirmaba Marimar Celador, la encargada de cocinar los dulces. «Así pueden llevarse algo de la zona», afirmaba su hija y vendedora Sandra Martínez.
En Fuenteodra. A pesar de que el nuevo párking y centro de recepción se estén aun construyendo en Fuenteodra, multitud de visitantes se han decantado por ver la cascada de Yeguamea. Las hileras de coches a la entrada del pueblo eran ayer el indicio de la cantidad de turistas que se habían acercado hasta el pueblo. Tras el sendero, contemplaban cómo directamente de la Peña Lora brotaban dos chorros de abundante agua. Entre las personas que se hacían fotografías detrás de la cortina de agua se encontraban Raquel de Bustos, Enrique Quintanilla y Victoria Ferreiro. Dado que era su primera visita a esta comarca, los tres estaban acompañados de un amigo lugareño que hacía las veces de guía. «Hablan de la Cantabria infinita, pero la provincia de Burgos también es infinita y tiene cosas muy bonitas», confesaba Raquel impresionada tras la ruta por la meseta.
(El reportaje completo y las fotografías, en la edición impresa o aquí)
Fuente original: www.diariodeburgos.es