Uno de los grandes debes que acumula el Ayuntamiento de Aranda con su población se centra en el transporte público. La falta de conexión en muchos barrios, principalmente los que se encuentran lejos del núcleo urbano como La Calabaza, Costaján o Sinovas, hace que los vecinos de estas áreas hayan protestado por ello. Como solución, la Concejalía de Movilidad del Consistorio ha elaborado un estudio mediante el que plantea una ampliación de rutas de sus autobuses, así como la implantación de transbordos entre diferentes líneas, y también una ampliación de la cobertura que ofrece este servicio.
Para ello, será necesario ampliar la flota de vehículos disponibles por parte de la UTE Dávila Clemente, así como optimizar el número de paradas y las distancias que hay entre estas Juan Manuel Martín, concejal de Movilidad del Ayuntamiento, comenta la situación. «Hay que ser conscientes del tráfico y de los medios disponibles. Por mucho que quieras aumentar las frecuencias, necesitas más vehículos. Sino, el trayecto de vuelta va a tardar lo mismo. Si tienes dos autobuses, puedes llegar a dos sitios, pero no a cinco», explica el munícipe.
Como pronto, el estudio y el proyecto se llevarán a comisión municipal durante el mes de septiembre, para así poder completar de mejor forma la propuesta y ver si esta cuenta con el apoyo del resto de los grupos municipales. «Ya llevé esto anteriormente otra comisión, lo estuvimos viendo y creo que, a partir de ahí, también se mejoró bastante. En mi opinión, el servicio ha mejorado. Entre todos tenemos que planificarlo mejor», añade Juan Manuel Martín.
Sin embargo, al tratarse de un estudio y una situación que se ha comenzado a desarrollar con el paso de las semanas del presente 2026, la propia mejora que se plantea no cuenta con partida presupuestaria en las cuentas del Ayuntamiento para este ejercicio. Por ello, habrá que esperar hasta 2027 para ver y probar esta mejora en el transporte público de la capital ribereña. «Como el asunto está en estudio, todavía no puedo decir qué se desprende del análisis ni concretar una partida. Ahora se trabaja con una idea más definida de lo que se quiere hacer. Ampliar el servicio a esos barrios es una demanda que existe y, lógicamente, hay que estudiar cómo llevarla a cabo y seguir trabajando en ello».
Protestas en verano. Durante estos meses, el aumento del uso del transporte público ha disparado las quejas por retrasos y falta de vehículos. «El problema es el de siempre. Si no movilizamos más buses, va a seguir existiendo. Tenemos dos vehículos por línea. Si se te avería uno, pues te quedas sin margen», advierte el edil de Movilidad, quien atribuye parte de las incidencias a la presión del verano.
El Ayuntamiento trabaja para optar a una ayuda de 4,5 millones con la que optimizar su red de transporte
El Ayuntamiento de Aranda de Duero se encuentra en labores de preparación de un proyecto para poder optar a una subvención de hasta 4,5 millones de euros del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), dentro del programa INNOVAE. Se trata de una ayudad destinada a proyectos singulares e innovadores de ahorro y eficiencia energética en movilidad sostenible. La iniciativa busca mejorar la red de transporte municipal, así como reforzar las conexiones con las pedanías (como en este caso los barrios de Sinovas, Costaján o la Calabaza), y reducir también el uso del coche privado mediante un sistema más eficiente y tecnológico.
El subsidio, financiado con cargo al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE), está dirigida a actuaciones que integren innovación tecnológica y ahorro energético en el sector de transportes. El propio programa INNOVAE exige a las propuestas que demuestren una ahorro mínimo de 60 toneladas equivalentes de petróleo al año y un coste elegible de 200.000 euros. El plazo de presentación de solicitudes tendrá lugar hasta el próximo 18 de noviembre.
Según fuentes municipales, el proyecto que está en fase de diseño combinaría la renovación parcial de la flota de autobuses, con la incorporación de eléctricos, con un transporte a demandad para La Aguilera, La Calabaza, Costaján o Sinovas. El equipo técnico apunta a la necesidad de dar respuesta a una población envejecida «como para conducir, o que necesitan una dependencia».
El proyecto también incluye el uso de aplicaciones móviles, sistemas GPS, conteo de pasajeros y sensores para medir la ocupación y los desplazamientos evitados, todo ello con el objetivo de cuantificar el ahorro energético real. «Planteamos muchísima tecnología para que podamos medir cuántas toneladas de petróleo evitaríamos», señalan, en el caso de que la gente cambiase el coche privado por el transporte urbano, ir a pie o usar sus bicicletas.
Solo si se demuestra el ahorro real por la implantación de los nuevos medios de transporte urbanos, el proyecto podrá optar a la subvención. «Es muy difícil, es mucho trabajo en poco tiempo porque es ahora ya en noviembre cuando hay que entregar todo el papeleo», admiten desde el Ayuntamiento. Si la propuesta resulta seleccionada, Aranda podría convertir su red de transporte en un referente de movilidad sostenible en la Ribera, especialmente en las pedanías y zonas más alejadas.
Fuente original: www.diariodeburgos.es