Los daños causados por la riada que arrasó en febrero todo lo situado en la ribera del río Duero a su paso por Aranda han supuesto un desembolso no programado por el Ayuntamiento arandino para que se pueda volver a usar el espacio urbano y algunas instalaciones públicas. La necesidad de llevar a cabo estos trabajos lo antes posible, en algunos casos, ha llevado al equipo de gobierno municipal a aprovechar la figura administrativa de los contratos menores para ‘saltarse’ los trámites legales de los concursos públicos y poder volver a la normalidad lo antes posible.
Este escenario ha provocado que en los primeros siete meses del año los contratos a dedo se hayan disparado, no tanto en cantidad sino en cuantía. Hasta julio en 2025 ya se contabilizaron 67 adjudicaciones sin proceso de licitación, por algo más de medio millón de euros, mientras que hasta ese mismo mes de este año, aunque los contratos de este tipo sean sólo 54, su importe total se ha incrementado un 11,6%.
En la lista de obras y servicios que se han encargado directamente a las empresas, en la comparativa de ambos años se repiten muchos epígrafes como la contratación de verbenas de las fiestas patronales, obras de teatro o renovación de vestuario de algunos departamentos municipales. Pero las necesidades sobrevenidas a causa de la riada que provocó la borrasca Leonardo constituyen los contratos que este año han inflado la cuantía. De los 58.000 euros a mayores que se ha gastado en contratos a dedo, una tercera parte corresponden a estas labores imprevistas. En concreto, se ha contratado el arreglo de los parques infantiles de La Isla y El Barriles y el de calistenia de este último por un coste de 24.600 euros; y se han solucionado los desperfectos de la estación de bombeo y filtración de las piscinas municipales de La Calabaza, lo que ha supuesto una factura de 12.600 euros.
Otros importes de estos contratos menores corresponden a actividades que no estaban contempladas en el Presupuesto y que se han sufragado con este tipo de adjudicaciones rápidas. Es el caso de la celebración de la primera edición del Aranda Motor Show, que se ha llevado casi 15.300 euros para distintas necesidades técnicas.
Fuera de los servicios habituales que se adjudican con esta forma de licitación, hasta julio también se han encargado algunos de los proyectos que aparecían reflejados en el Presupuesto de 2026 como inversiones, como la construcción de 20 columbarios en el cementerio municipal de San Pedro Regalado, que ha supuesto un coste de 14.365 euros; la reposición de cloradores, por un importe similar al anterior; o la incorporación de nuevas cámaras para la gestión y control del tráfico, que ha generado una factura de 14.800 euros.
Uno de los edificios municipales que se ha visto beneficiado con este tipo de contrataciones sin tantos plazos burocráticos es el Museo y Escuela de Cerámica de Aranda, donde para el primero se ha invertido algo más de 24.000 euros para renovar su valla perimetral y para la segunda se han realizado obras de arreglos con un coste de 16.400 euros. Además, el equipo de gobierno ha apostado por otro contrato menor para llevar a cabo una renovación de los aleros del edificio de Las Francesas, que urgía su arreglo para evitar caídas de cascotes a la calle, y que ha supuesto una factura de 21.640 euros.
Todo este tipo de contratos se han realizado desde Alcaldía del Ayuntamiento de Aranda, mientras que la posibilidad de hacerlo por parte de la junta de gobierno local o del pleno no se ha utilizado aún en lo que llevamos de año.
Fuente original: www.diariodeburgos.es