Arrecia el interés por la minería en Burgos

Cada vez son más las promociones de viviendas, tanto públicas como privadas, que arrancan en la provincia. Además, la ejecución de infraestructuras ha cogido ritmo con la mastodóntica construcción de un tramo de la línea de alta velocidad a Vitoria, la inminente licitación de tres más y las eternas obras en la A-12 y la A-73. Todas estas actuaciones algo en común: requieren de cantidades ingentes de materias primas para desarrollarlas.

En el caso de Burgos, su subsuelo atesora una cuantiosa cantidad de minerales que se han vuelto imprescindibles para el día a día de muchas compañías. Glauberita, yeso, áridos silíceos y calizos, arenisca ornamental, áridos, calizas, sal de manantial o agua embotellada son algunos de los elementos más comunes bajo nuestros pies y que, en plena vorágine constructora, son fundamentales para el día a día.

A la vista de esta situación, la solicitud de permisos de investigación por parte de las compañías mineras se ha disparado en los últimos años. En 2025 la Junta otorgó 6 tras una exhaustiva fase de tramitación, mientras que a día de hoy son 7 los que se encuentran en camino de ser aprobados por los técnicos de la Delegación Territorial. Cada uno de estos permite explorar grandes porciones de terreno durante 3 años -cabe la opción de prórroga- para localizar los mejores yacimientos y, posteriormente, requerir una concesión para explotarlos.

«En Burgos podemos presumir que la tramitación suele ser bastante ágil», reconoce Óscar Valbuena, jefe de la Sección de Minas, que nota en su despacho el repunte de peticiones por parte de las empresas. En 2025, además, se otorgaron tres autorizaciones de explotación y este hay 9 en tramitación (sobre todo minerales para obras) y dos de concesión de explotación. «Cada vez se construyen más pisos, y eso requiere de un aporte de materia prima extraordinario. La minería está presente en muchos aspectos del día a día que casi apenas apreciamos», indica Valbuena.

Además de la vivienda, la aceleración de la obra pública representa otro factor que está alentando el interés por la investigación del subsuelo. «Adif va a necesitar materia prima para la alta velocidad entre Burgos y Vitoria y espacio en el que depositar los estériles, que vienen muy bien para rellenar los huecos de explotación», indica. La provincia, explica Valbuena, es puntera a nivel europeo en la extracción de glauberita. Este material es fundamental para la fabricación de detergentes en polvo y tiene en Cerezo de Río Tirón (Crimidesa) y Belorado (Minería Santa Marta) dos grandes compañías que dan buena cuenta de ello. «Entre ambas representan alrededor del 70 o 80% del valor de la producción que sale de Burgos», asegura.

Según los datos que manejan en el Ministerio para la TransiciónEcológica, la minera burgalesa genera unos 127,2 millones de euros al año, el séptimo registro más alto a nivel nacional y el 29% de toda Castilla y León. Estos números, lejos de ser flor de un día, se mantienen -con las consecuentes oscilaciones- durante los últimos tiempos. En 2022 el valor de producción creció tanto -alcanzó los 179,4 millones- que Burgos se colocó como la tercera provincia más relevante en el sector de la minería a nivel nacional, principalmente por el aumento en el precio de los productos de cantera.

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Fuente original: www.diariodeburgos.es