Así es en fotos ‘la Cantina’ de Aranda, el primer restaurante social, familiar e intergeneracional

Convencidos de que una residencia debe formar parte de la sociedad, los hermanos gabrielistas dan un paso más en su Ciudad del Bienestar con ‘La Cantina’, un restaurante económicamente social, pensado para las familias y como centro intergeneracional. “Queremos que sea un punto de encuentro para residentes, familiares, amigos y vecinos”, asegura el director general de San Gabriel, Enrique García Agüera.

El nuevo espacio gastronómico, abierto a todos los ciudadanos, está ya operativo. El restaurante ofrecerá menús diarios, los 365 días del año. También habrá opción de reservar comida para llevar, y ofrecerá una carta de raciones en horario de tarde durante la primavera y el verano, de jueves a sábado.

Hay dos tipos de menús. De lunes a viernes, los comensales podrán degustar un menú completo por 8,5 euros, que estará también disponible los días festivos. Los fines de semana, el precio sube hasta los 15 euros. “La Cantina se plantea como una opción gastronómica singular dentro de la oferta local, con especial sensibilidad hacia personas que viven solas o en situación de vulnerabilidad, sin renunciar a los más altos estándares de calidad nutricional”, afirman, abiertos también a la celebración de eventos.

La propuesta nace de la experiencia acumulada por los equipos de Ciudad del Bienestar, con 59 profesionales dedicados a la atención integral de los residentes, y Servicios Ciudad del Bienestar S.L., especializada en restauración colectiva, con 22 empleados. De hecho, a día de hoy elaboran y distribuyen, con el servicio de comida a domicilio, más de 1.300 servicios diarios en Aranda de Duero, Roa, La Aguilera, Sotillo de la Ribera y Pedrosa de Duero, y también trabajan en colegios. El proyecto está, además, en crecimiento. “Gracias al apoyo de la Diputación de Burgos y varios ayuntamientos locales, el servicio de comida a domicilio se encuentra en proceso de expansión hacia otras localidades del sur de la provincia”, avanza.

Su visión es clara. “Queremos acercar una comida en línea caliente, que es hoy lo complicado porque se instala la línea fría, que es mucho más sencilla y más barata, pero nosotros seguimos apostando por la comida elaborada en el día a día”, subraya agradecido a los coordinadores, Magda y José Luis, y con el deseo de replicar el proyecto en otros puntos del medio rural, como hizo el padre Luis de Lezama, fundador de la red de tabernas Alabardero.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com