Los tres itinerarios de la Picón Castro estarán señalizados en noviembre
«Los alumnos han trabajado a contrarreloj», afirma la directora del taller de empleo, Elvira Salazar. Y lo van a conseguir. Cuando el próximo 30 de noviembre concluya su periodo de nueve meses de formación en aprovechamientos forestales y conservación de montes, los 119 kilómetros de los tres itinerarios de la Picón Castro quedarán desbrozados y señalizados con marcas de pintura, cartelería y diferentes hitos en los cruces. Paneles informativos con todos los detalles también guiarán a los senderistas y deportistas desde la plaza Sancho García de Espinosa, el refugio del alto de Lunada y el área de autocaravanas.
En el monte ya se observan muchas de las marcas de pintura realizadas y en la sede del taller de empleo, promovido por el Ayuntamiento espinosiego y financiado por la Junta de Castilla y León, se acumulan las señales direccionales de madera con el logotipo de la Picón Castro. La prueba deportiva, que el pasado junio reunió a más de un millar de participantes en sus tres modalidades de 23, 33 y 63 kilómetros, lleva a los corredores de la ultra trail a las cimas de Picón Blanco, la Inmunia, Peña Lusa, el Pico de la Miel, Cubada Grande y Castro Valnera. Hasta ahora, seguir sus pasos podía ser complicado para quienes no conocieran estos parajes. A partir de este invierno se podrán disfrutar con la seguridad de su señalización. Además de ello, los alumnos han desbrozado los itinerarios allá donde era necesario.
Su trabajo también ha servido para renovar la señalización de los 20 itinerarios de la red de senderos de Espinosa, que en su mayoría transcurren por los valles de Las Machorras. Su trabajo dejará huella también en el Alto de Picón Blanco, la mítica meta de la etapa de la Vuelta Ciclista a España, donde habilitarán una pequeña zona de descanso con mobiliario e incluso un marco de madera gigante que hará las veces de ‘photocall’. Quienes suban hasta allí se podrán retratar con las siluetas de las bellas montañas pasiegas de fondo.
Los tramos de la Picón Castro estarán señalizados en noviembre
Durante las tareas prácticas que han desarrollado los alumnos para complementar las horas de teoría también han reforestado parte del Bardal, junto al área de autocaravanas, con abedules, alisos, hayas o acebos, todas ellas especies forestales. Asimismo, han plantado avellanos y nogales al final de la Senda del Lobo Bobo para crear una futura pantalla vegetal que la separará de los edificios del antiguo ferial. En el arranque del taller también se destinaron jornadas a restaurar los elementos decorativos en madera y otros materiales de la Senda del Lobo Bobo que se habían ido deteriorando desde su creación en 2024.
Laura Martínez, de Valdeporres, es la única alumna llegada de fuera del municipio. A sus 40 años, admite que ha aprendido «mucho», a pesar de que ya trabajó en tareas de jardinería para el Ayuntamiento de su municipio. Con esta formación buscará empleo con el respaldo de un certificado profesional, como el que obtendrán Ana Guisado, de 48 años, o Janire Alcántara, de 29. Esta última vio «una oportunidad en el taller de empleo para encontrar trabajo» y confía en que la ayude a lograr una oportunidad laboral, igual que Gorka Gallardo, de 42 años.
A pesar de la dureza de trabajar con maquinaria y «en fuertes pendientes» como las que acumulan los senderos espinosiegos, las mujeres ven opciones en este campo profesional. «Es más un trabajo de resistencia que de fuerza», afirman las alumnas que el día que las visitó DB pintaban señales, previamente pirograbadas. Entre las muchas lecciones del taller también ha estado la elaboración de cremas faciales, cacao para los labios o pasta de dientes con plantas y flores.
Fuente original: www.diariodeburgos.es
