Las altas temperaturas registradas durante semanas seguidas a lo largo del verano no solo afectaron en cierta medida a la producción de cereza del Valle de Caderechas. La de manzana reineta también ha sufrido las consecuencias y los fruticultores calculan que no sobrepasarán los 150.000 kilos que recolectaron el pasado año a pesar de que la fruta, que podrá adquirirse en la feria que la Marca de Garantía celebrará en Cantabrana el 11 de octubre, tiene «buen tamaño y sabor».
El proceso de floración de los árboles llegó algo adelantado, pero como no hubo grandes heladas en primavera, el fruto no se ha visto estropeado. Las lluvias de mayo «ayudaron a que se desarrollase con normalidad», explica a este periódico Juan José Gandía, presidente de la Asociación de Productores y Comerciantes Las Caderechas, aunque desde entonces «apenas han caído unas pocas tormentas», añade. El agua no interfirió durante el proceso de polinización y por ello la manzana tiene un tamaño considerable.
No obstante, el burebano confiesa sentirse «sorprendido de lo bien que están soportando los manzanos el calor» y confirma que no tiene constancia de que durante otras campaña de recolección de reineta los termómetros superasen en varias jornadas los 30 grados. «Este año hemos batido todos los récords y realmente pensaba que la fruta iba a verse perjudicada; pero no, aguanta bien».
Los propios productores recogen de los árboles las piezas y muy pocos contratan mano de obra porque «los tiempos son diferentes a los de la cereza al no madurar con tanta rapidez y aguantan meses en las cajas», explica Gandía. Guillermo Pérez es una de las personas que faena temporalmente en el campo y asegura que las condiciones de trabajo «son bastante buenas». Para que un manzano traiga una buena cosecha «no se deben hacer podas muy severas sino que se tienen que realizar solo las que se necesiten. La nutrición es muy importante y debe ser adecuada; nunca hay que aportar más abono que el que se requiere», declara el productor.
Al igual que la manzana, la maduración de las ciruelas también se adelantó más de una semana y presenta unas dimensiones inferiores respecto a años anteriores, y a pesar de que en la zona no crece demasiada pera, las variaciones también tienen un tamaño inferior que habitualmente por el calor.
Cita para toda la familia. De la generosidad de la tierra del Valle no solo se beneficiarán los fruticultores, también los visitantes que el domingo 11 de octubre acudan a la feria programada un año más en Cantabrana. La cita se adelanta una semana por «meros efectos organizativos», informan desde la Marca de Garantía, y por ahora se desconoce el número total de participantes. En anteriores anualidades han expuestos sus productos en torno a 30 y a estas alturas ya han confirmado asistencia unos 15.
Las actividades previstas se conocerán en unos días, pero ya se conoce que habrá alguna degustación, talleres infantiles para que los niños desarrollen su talento y creatividad y una decoración impresionante por todo el pueblo elaborada por los miembros de la Asociación Cultural Las Olmas. El precio del kilo también es un misterio, pero será inferior al del mercado gracias a una venta directa, sin intermediarios. Junto a los puestos de manzanas habrá otros de productos agroalimentarios.
Fuente original: www.diariodeburgos.es